Naomi y Marie; la difícil vida de las niñas vendidas en Koidu - Imagen Zacatecas

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Naomi y Marie; la difícil vida de las niñas vendidas en Koidu

Sus padres las están casando en medio de la pandemia.

Redacción Zacatecas

   |  14 diciembre, 2020

Tan solo este año están casando a casi medio millón de menores. | Foto: Pixabay.

SIERRA LEONA.- La crisis económica causada por la pandemia del Covid-19, anuló muchos de los progresos de las últimas décadas en relación con los matrimonios arreglados.

Las Naciones Unidas calcula que unos 13 millones de niñas se casarán antes de cumplir los 18 años como consecuencia del Covid-19.

Si bien la mayoría de estos casamientos se hacen en secreto, la organización Save the Children estima que tan solo este año están casando a casi medio millón de menores.

Incluso un empleado de la agrupación dijo que escuchó que un pariente ofrecía a una niña de ocho años hace algunos meses.

Marie Kamara

El hombre vio por primera vez a Marie Kamara cuando ella pasó corriendo con algunas amigas frente a su casa. Poco después, le propuso matrimonio a la niña, quien cursaba el quinto grado.

“Estoy yendo a la escuela. No quiero casarme y quedarme en casa“, le respondió ella.

Sin embargo la crisis causada por la la pandemia del coronavirus en Sierra Leone fue más grande que los deseos de la niña.

 La familia necesitaba dinero. El “novio” era un joven veinteañero pobre, que trabajaba en las minas, pero sus padres podían suministrar arroz para las cuatro hermanas de Marie y acceso a un pozo de agua.

Al poco tiempo Marie se sentó en una alfombra en el piso con un nuevo vestido para participar en una ceremonia en la que la familia del joven le entregó a la suya 500.000 leones (equivalentes a unos 50 dólares).

Pagaron por mí un viernes y de allí me fui a su casa, para quedarme. Al menos, ahora podría comer dos veces al día”, relató la niña.

Al surgir críticas, la abuela negó que pensasen casar a la pequeña. En la mayoría de los casos, los parientes necesitados reciben una dote por sus hijas, como una parcela de tierra o ganado.

La niña, por su parte, se hace cargo de las tareas del hogar en la casa del novio y a menudo ayuda con las cosechas.

Por otra parte la organización ChildLine India contabilizó 5 mil 124 casamientos de menores en los cuatro meses de confinamiento entre marzo y junio del 2020 en la India.

Esta cuenta se queda corta por mucho, ya que la mayoría de los casos no son reportados. Es difícil frenar estas prácticas, incluso donde son ilegales.

Desde que comenzó la pandemia, no obstante, la mayoría de los matrimonios no incluyen ceremonias en iglesias o mezquitas.

Los padres sencillamente aceptan la propuesta de la familia del novio y llevan a sus hijas a sus nuevas casas.

Las niñas son consideradas mayormente como empleadas domésticas en sus propias casas, que deben ir a buscar leña o agua al amanecer y son las últimas en comer.

Cuando las casan, cumplen las mismas funciones en sus nuevos hogares.

Kadiatu de 15 años

Kadiatu Mansaray de 15 años, no está segura de cuánto dinero recibió su madre viuda por entregarla. Durante la ceremonia lloró tanto que ni se dio cuenta.

“No estaba lista para casarme” dijo la joven.

Sin embargo se separó al poco tiempo. Un mes después de dejar a su marido todavía tenía moretones en su ojo izquierdo, producto de la última golpiza que él le había dado.

Naomi Mondeh

Naomi Mondeh tenía 15 años y había estudiado solo hasta el quinto grado. Un liberiano que trabajaba en la zona le ofreció a su familia 50 kilos de arroz por ella.

“Le dijeron, ‘Naomi, sabes cuál es la situación. No tenemos nada. Y hay un hombre que quiere casarse contigo y ayudarte'”, expresó la muchacha.

“Me dijeron que si no aceptaba, ellos dejarían de ocuparse de mí”.

Naomi no sabía la edad del hombre ni que ya tenía una esposa. Después de casarse él la dejaba sola, sin dinero para comprar comida.

Fue hasta noviembre pudo escaparse en un mototaxi que la llevó a Koidu con una tía que estuvo dispuesta a recibirla.Naomi, dice que no piensa volver con su marido.

“Nada me hará regresar, solo sufriría más. Me mantendré firme y no volveré”, afirmó la joven.

La ciudad de Koidu (o Sefadu ) es la capital y ciudad más grande del distrito de Kono, rico en diamantes , en la provincia oriental de Sierra Leona.

Con información de El Debate.

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