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Mi delito…recibirlos y cuidarlos

Mi delito…recibirlos y cuidarlos

Ivonne Nava García

   |  14 febrero, 2021

Historia de Lobos.

Ser abandonado por alguna persona a la que quieres es sin duda causa suficiente de dolor y sufrimiento, pero ser abandonado en la infancia por las únicas personas que necesitas, es un dolor que dejará secuelas para el resto de la ida.

Unos pequeños son abandonados por su madre, simplemente los dejó encargados para ir a trabajar, pero no volvió. A las personas a las que les dejó a sus hijos, años después fueron detenidos por el delito de violencia familiar. Aparentemente ambos maltrataban a una de las niñas.

El abandono

Nosotros conocíamos muy bien a la mamá de la niña, éramos vecinos y en todo la ayudábamos, incluso cuando tuvo a los más chiquitos la llevamos al hospital.

Ella tenía un niño más grande, la niña y otros dos niños más pequeños, cada uno tenía un padre diferente pero el papá de la niña estaba en la cárcel, la niña no lo sabe porque su mamá le dijo que se había muerto.

Esta mujer batallaba para mantener a sus hijos porque ninguno de los hombres la ayudaba.

Un día empezó a decir que se iba a ir a trabajar a Veracruz, no sabíamos si era porque tenía familia allá, solamente nos había dicho que tenía a su mamá en Jerez, nada más.

Un día nos dijo que se iba a Veracruz una semana, que nos encargaba a los niños, nos quería dejar a los cuatro, pero no quisimos, le dijimos que si la ayudábamos, pero que dejara solo a los más grandes.

Se fue y regresó unos días después, se estuvo unos días y dijo que se volvería a ir, que en cuanto estuviera acomodada y tuviera a donde llevarse a los niños regresaría. Insistía en dejarnos a todos, pero no quisimos.

Esta mujer se fue dejándonos a los niños sin sus papeles, ni acta de nacimiento para su identificación, le batallamos mucho para conseguir sus actas para ingresarlos en la escuela.

Se veía triste

Nos dejaron al niño más grandecito y a la niña que le seguía, se llevó a los más chiquitos.

La niña siempre fue muy inteligente y aplicada en sus estudios, nunca nos dio problemas, ni batallábamos con ella, pero siempre la veíamos triste y cohibida por el abandono de su madre biológica, por eso le buscamos la manera de que tuviera a su alcance atención psicológica.

Cuando la niña tenía entre 9 y 10 años comenzó a dar muestras de rebeldía, así como problemas de conducta en sus escuelas.

Siempre quisimos adoptarlos, que estuvieran de manera legal con nosotros, porque era como los que los cuidábamos, no teníamos la calidad de papás ni de tutores siquiera. Estuvimos en contacto constante con el DIF, pero fue casi imposible adoptarlos.

Rebeldía

Notábamos que la niña cada vez era más rebelde, tenía motivos porque no fue fácil para ella que su madre la abandonara así nada más.

Recibía burlas en la escuela y le afectaba mucho el hecho de que su hermano tuviera contacto con su abuelo paterno.

Nunca quisimos decirle que su papá estaba en la cárcel, para no hacerle más daño, pero si se ponía tristecilla de no saber nada de su mamá biológica.

Empezó a tener muchos problemas en la escuela, un día alumnos y maestros fueron a la casa para reclamar por varios objetos robados por ella, así como por dinero.

Ese día me dio mucho coraje, porque eso no es lo que le hemos enseñado. Me enojé tanto que le pegué con un cinturón y un cable, esas cosas no se pueden permitir, así me educaron a mí.

Regaños y golpes

Cuando pasó todo, estaba de vacaciones y yo sabía que iban a ir mis compañeros de la escuela a reclamar porque me acusaban de haber “agarrado” dinero y cosas de las mochilas.

Todo eso no es cierto, siempre me echaban a mí la culpa de que se les perdían cosas, por eso ya tenía pensado irme de mi casa, me había ido otras veces a casa de una amiga. Ella me aconsejaba que no les hiciera caso a los señores porque no eran mis verdaderos papás.

Tenía miedo de que fueran porque la otra vez que fueron a reclamar que había agarrado la bolsa de la maestra para sacarle el dinero, mi papá me pegó muy recio con un cinturón.

También me pegaba porque yo era rebelde y no hacía caso. Otra vez lo hizo porque fui a cobrar un dinero y me lo gasté.

Se fue de la casa

Me fui a la casa de mi amiga, yo no sabía que su mamá les había hablado a los policías. Llegaron los policías por mí y dijeron que iba a estar mucho mejor.

Yo si les dije que me pegaban, pero yo no me quería ir con los policías y de ahí me llevaron a una casa con otros niños. La licenciada del DIF, me dijo que me iba regalar muchas cosas, yo pensé que me iba llevar a su casa, pero me trajo aquí.

Me gustaría que me adoptara alguna familia que me diera todo lo que me hace falta y mucho cariño. Si pudiera ver a mi mamá le reclamaría por haberme abandonado.

La historia de la menor

No recuerdo como es mi mamá, pero si me acuerdo que se fue a trabajar a Veracruz y me abandonó con los señores.

Con ellos estuve viviendo 5 años, me cuidaban bien y me daban de comer, pero me regañaban mucho.

Tengo un hermano grande y otros dos hermanitos, pero ya no me acuerdo de ellos. Desearía verlos para saber si  están bien y traérmelos conmigo para cuidarlos. A lo mejor ya los regaló como a mí.

Yo creo que nunca los volveré a ver, ya no quiero a mi mamá y yo quiero reclamarle por haberme regalado y abandonado. Quiero que me explique porque  lo hizo.

Me quería adoptar

Ellos nos querían adoptar porque mi mamá ya no regreso por nosotros, o sea a mi hermano el grande y a mí.

Mi hermano vive con su abuelo que no es mi abuelo y no me quieren ni yo quiero estar con ellos.

Mi papá es muy estricto por que estuvo en el Ejército, me regañaba porque yo me portaba mal. La señora, ella no me regañaba, yo si los ayudaba a trabajar, si me mandaban a la escuela y de primero si me gustaba ir, pero luego ya no.

En la escuela yo no tenía amigos ni amigas, nomás una, los maestros siempre me estaban regañando y me mandaban con un psicólogo, me decían que ya no me aguantaban. También iba con un psicólogo del DIF.

Todo se desbarató

Nos metieron a la cárcel a mi mujer y a mí. Ella pudo salir porque la niña dijo que ella no le pegó, como ha sido una niña muy afectada desde que la abandonó su mamá, le hicieron estudios psicológicos y sale que por el maltrato.

A nosotros nos dejó ese problema tan grande y ella nada más se fue.

La han buscado para traerla y responda por el abandono de sus hijos, pero no dan con ella. A la abuelita tampoco la encontraron.

Todo esto me ha afectado mucho, uno trata de educar a sus hijos como le enseñaron a uno, pero ahora ya no les puede uno ni regañar porque ya todo es malo.

Nos duele mucho que nos hayan desbaratado la familia y aunque no eran nuestros hijos los habíamos llegado a querer como a los nuestros.

El rol de la madre

La función madre es una responsabilidad única, es tener en cuenta que para la buena integración bio-psico-social del niño es esencial aplicar en cada acto una dosis de reflexión y disciplina.

En primer tiempo el cuidado físico y emocional van ligados, pero conforme el niño crece, la madre tiene que ir reconociendo, respetando y encauzando la autonomía del menor.

Tiene que saber retirarse a tiempo para dar paso a las nuevas experiencias del niño, acompañarlo con afecto y no servirlo físicamente, “los niños que más prosperan en la vida son aquellos que disfrutan del privilegio de tener una madre capaz de realizar gradual e inteligentemente esta separación y no los que han sido muy amparados o los que han tenido que liberarse por un acto de rebelión.

Eso sin hablar de los que jamás pudieron beneficiarse de la protección materna.

“El niño que de alguna forma se siente abandonado, es vulnerable, las ideas que alberga su mente incluyen desconfianza general, temor de no permitir ya una relación íntima, un rechazo para quien considera culpable de la separación y es un dolor profundo lo que guardará por la ausencia de amor”. Kübler-Ross

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