
Foto: Captura de pantalla.
Guillermo del Toro conquistó a la crítica y al público con una obra monumental que es, a la vez, un homenaje al clásico de Mary Shelley.
ITALIA.- La Mostra de Venecia vivió este sábado uno de sus momentos más esperados con la proyección de Frankenstein, la nueva película de Guillermo del Toro.
Apenas dos minutos de retraso bastaron para que la sala ovacionara, antes de que arrancara el filme más anticipado del festival. Y la espera valió la pena, pues Guillermo del Toro conquistó a la crítica y al público con una obra monumental que es, a la vez, un homenaje al clásico de Mary Shelley.
Guillermo del Toro, que descubrió la novela a los 11 años y la película de James Whale a los siete, confesó en rueda de prensa que este proyecto ha sido “más que un sueño, una religión” durante toda su vida.
Con un presupuesto de 120 millones de dólares, el respaldo total de Netflix y un elenco de lujo, Frankenstein se perfila como uno de los estrenos más ambiciosos del año. Jacob Elordi interpreta a la criatura y Oscar Isaac da vida al doctor Víctor Frankenstein.
La película, de dos horas y media, explora los grandes dilemas humanos: la vida, la muerte, la paternidad, el perdón y la mirada del “otro”. Pero, sobre todo, presenta a un monstruo más humano y vulnerable que nunca.
Aunque habrá un estreno limitado en cines, la mayor parte del público podrá disfrutarla a partir del 7 de noviembre en Netflix, lo que garantiza un alcance mundial.
El estreno en Venecia no solo fue un triunfo cinematográfico, sino también un espectáculo mediático. Jacob Elordi, quien dio vida a la criatura en la pantalla, se transformó en la sensación de la alfombra roja al caer la noche.
Vestido con un elegante esmoquin negro, Jacob Elordi fue recibido con gritos ensordecedores por cientos de fans que abarrotaron el Palazzo del Cinema.
Jacob Elordi dedicó largos minutos a firmar autógrafos, posar para selfies y bromear con sus seguidores, mientras Oscar Isaac, Mia Goth y el propio Guillermo del Toro lo acompañaban entre ovaciones.
Ganador del León de Oro en 2017 por “La forma del agua” y consagrado en los Oscar, Guillermo del Toro vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes cineastas de nuestra época.
“Soy mexicano y lloro”, dijo entre risas en la conferencia, recordando que su vínculo con el país sigue intacto a pesar de vivir en el extranjero. Con Frankenstein, Guillermo del Toro cumple uno de sus sueños más grandes y ofrece al mundo una obra que promete trascender tanto en lo visual como en lo emocional.