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La Catedral Basílica de la Asunción de María en Zacatecas vivió un momento significativo para su vida litúrgica y espiritual.
ZACATECAS.- Este fin de semana, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, presidió la bendición de la nueva pila bautismal, un acto que refuerza tanto la tradición sacramental como el valor simbólico de este emblemático recinto del centro histórico.
La ceremonia litúrgica congregó a feligreses, sacerdotes y autoridades eclesiásticas, quienes participaron en un rito que marca una modificación relevante en la disposición litúrgica de la Catedral Basílica.
Durante la celebración, el obispo explicó que la incorporación de la pila bautismal responde a la necesidad de dignificar el espacio destinado al sacramento del Bautismo, considerado la puerta de entrada a la vida cristiana.
El nuevo elemento sagrado permitirá administrar el Bautismo con mayor solemnidad, acorde con la tradición de la Iglesia católica. La pila bautismal, subrayó el prelado, simboliza el inicio del camino de fe de cada creyente, al representar el nacimiento espiritual y la incorporación a la comunidad cristiana.

Durante su homilía, Noriega Barceló destacó que la bendición de la pila no sólo tiene un sentido ritual, sino también un mensaje pastoral y social, al invitar a la comunidad a fortalecer la unidad y la confianza en Dios.
“El agua bendita de esta pila nos recuerda nuestro bautismo, punto de partida de una vida nueva en Cristo. Que este gesto nos impulse a vivir con mayor unidad y confianza en el Señor”, expresó el obispo, al exhortar a los asistentes a renovar su compromiso cristiano y a traducirlo en acciones cotidianas basadas en el amor, la esperanza y el servicio.
Finalmente, la Catedral Basílica de Zacatecas, reconocida como uno de los máximos exponentes del barroco novohispano, reafirma su papel como centro de fe, encuentro y patrimonio histórico, ahora enriquecido con este nuevo elemento litúrgico que fortalece su misión pastoral.