Ante la inminente construcción de una gran Coalición Electoral y de Gobierno algunas voces se han levantado en su contra porque precisamente ven en ella la simiente de un México nuevo más justo, más democrático y por consiguiente la destrucción de sus ambiciones e intereses personales. Sin embargo, éste es el momento preciso para despojarnos … Leer más
Ante la inminente construcción de una gran Coalición Electoral y de Gobierno algunas voces se han levantado en su contra porque precisamente ven en ella la simiente de un México nuevo más justo, más democrático y por consiguiente la destrucción de sus ambiciones e intereses personales.
Sin embargo, éste es el momento preciso para despojarnos de ese viejo y anacrónico régimen presidencialista, más similar a un rey y su corte (por algo se le ha llamado la presidencia imperial) donde todo el poder se concentra en una sola persona.
El proyecto de Gobierno integrador de Coalición que plantea el Frente Amplio Democrático es, por mucho, la mejor opción para generar la revolución política que necesita nuestro pueblo, en aras de generar las condiciones óptimas de gobernabilidad y justicia que impulsen un desarrollo sustentable de la sociedad mexicana.
Debo decir que el evento organizado por Nueva Izquierda el fin de semana pasado fue un ejercicio esperanzador, donde tuvimos la oportunidad de intercambiar ampliamente conocimientos, opiniones y experiencias para alimentar esta voluntad de cambio verdadero en favor de la comunidad, con personalidades de la talla de José Woldenberg, Marcos Rascón, Ricardo Rocha, entre otros.
Se dejó en claro que el sistema autoritario del PRI y el engaño sin escrúpulos de Morena son prácticamente lo mismo, funcionan igual, usan la misma maquinaria y el mismo método.
También concluimos que para que un proyecto de Gobierno de Coalición sea efectivo, se debe combinar con una Legislación de Coalición, porque es la única manera en que se puede garantizar que la balanza del poder trabaje en beneficio del pueblo. Cuando la clase política está tan desacreditada, sólo los trabajos en conjunto, los acuerdos serios, más allá de ideologías y posturas filosóficas, son los que permiten avanzar en un rumbo común determinado.
La mentalidad del PRD, en particular de la Nueva Izquierda, de avanzar en el Frente Amplio Democrático para que se convierta en una realidad, en una opción política honesta para la población que muy pronto tendrá que decidir nuevamente entre lo de siempre, representado por el PRI y por MORENA, o la verdadera revolución que viene desde todos los sectores de la sociedad trabajando en conjunto por la meta mayor que es el progreso de todas y cada una de las familias mexicanas.
Imagen Zacatecas – Rafael Flores Mendoza