Si Alejandro Tello y el PRI de Roberto Luévano creen que Miguel Alonso no debe ser candidato al Senado, es urgente que suelten las amarras de quienes visualizan para esa posición. A juicio de operadores del tricolor, es momento que empiecen a recorrer el estado llevando beneficios y puedan ganarse la simpatía de la gente. En este momento -advierten- el exgobernador … Leer más
Si Alejandro Tello y el PRI de Roberto Luévano creen que Miguel Alonso no debe ser candidato al Senado, es urgente que suelten las amarras de quienes visualizan para esa posición. A juicio de operadores del tricolor, es momento que empiecen a recorrer el estado llevando beneficios y puedan ganarse la simpatía de la gente. En este momento -advierten- el exgobernador vencería fácilmente a Jorge Miranda, Fito Bonilla, Carlos Peña, Benjamín Medrano, entre otros, en una elección interna. Es, necesariamente, el más conocido y con mayor intención de voto. Empero, sus negativos también son altos. Los electores lo vinculan a la corrupción de exgobernadores del PRI. Así pues, si prevalece la idea de que las caras viejas salen caras, es tiempo de que soltar a los gallos de Tello.
Priistas de larga experiencia razonan: si la elección de candidatos fuera hoy el pragmatismo del CEN que preside Enrique Ochoa favorecería a Miguel Alonso. Dirían ¿quién puso a Pepe Haro, Enrique Flores y Fernando Uc, alcaldes de Fresnillo, Guadalupe y Jerez? ¿Quién puso a los diputados locales? La respuesta sería Miguel Alonso. Y no habría discusión para elegir. Empero, si la comisión electoral encuentra caras nuevas, con respaldo popular y posibilidades reales de ganar, la cosa cambia.
Pablo Escudero confirmó lo que anticipamos. En el 2018 el Partido Verde podría divorciarse del PRI. El presidente del Senado reveló que la élite de su partido –Carlos Puente, vocero nacional; Jorge Emilio González, dueño; y Arturo Escobar, entre otros- explora sumarse al Frente Amplio Opositor. Escudero dejó clara su convicción de que ningún partido puede ganar elecciones solo. Y consideró que la opción para México, con la que coincide el PVEM, es el gobierno de coalición.
La sentencia de moda en el PRI dice: “Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, has maletas y píntate”. En Chihuahua, fueron vinculados a proceso cuatro exfuncionarios del gobierno de César Duarte. Su pecado fue retener parte del salario de la burocracia, sin el consentimiento de ésta, para entregarlo al PRI por concepto de cuotas. Hace poco dijimos que Juan Francisco del Real, secretario del gobernador Alejandro Tello, a petición de Misael Durán Varela, administrador del tricolor, ordenó descontar a todos los funcionarios, vía nómina, la cuota del PRI. Y sin decir agua va.
Entre los dinosaurios del PRI, proclives y compañeros de mil batallas de Pepe Bonilla, sostienen “en este gobierno sólo dos funcionarios no robarán ni un centavo: Fito Bonilla y Pancho Ibargüengoitia”. No tomarán nada que no les pertenezca -dicen- por convicción moral y por su condición económica boyante. Fito y Pancho -abundan- están en la política porque quieren contribuir al desarrollo de los zacatecanos, no para hacerse de fortuna personal.
Con algunas excepciones, la designación de Saúl Monreal como enlace estatal con la dirigencia nacional de Morena fue recibida por la militancia con calma y madurez. Fernando Arteaga, Gilberto del Real, el oso Luis Medina, entre otros, aceptan trabajar con el benjamín de los Monreal en la construcción de estructuras. La elección de candidatos -suponen- será otro cantar. Por ahora lo importante es organizar a la gente en los 58 municipios en torno al proyecto de llevar a la presidencia a El Peje Andrés Manuel López Obrador.
En comparación con la sofisticación del Pegasus que utiliza el gobierno de Enrique Peña para espiar a sus indeseables, en Zacatecas las orejas son toscas y ordinarias. Pero de que existe espionaje telefónico no hay duda. En 2005, los diputados del PRI Carlos Alvarado Campa y Juan Carlos Lozano descubrieron el sistema que usaba el gobierno de Amalia Garcíapara escuchar todas las llamadas del Congreso. Luego, fue un escándalo el audio de una conversación entre Claudia Corichiy Nicolás Castañeda. La nena ordenaba al secretario de Finanzas no pagar facturas a los enemigos de su madre. Paulatinamente el espionaje telefónico se ha hecho asunto cotidiano. Prueba de ello fueron las pláticas ardorosas de Rafael Sescosse y una amiga y de Ricardo Monreal con Verónica Ivette Hernández. En las redes sociales dieron la vuelta al mundo.
La “guerra de los machetes” entre miembros del ejido Trancoso por las tierras de Las Lumbreras, que se ha prolongado más de 15 años, estaría a punto de terminar. El martes hubo un cónclave en la delegación de la Sedatu y todo indica que, por fin, las partes en conflicto lograron acuerdos. Participaron, por el grupo Alianza, su líder Rafael, Antonio Rocha y Félix Sifuentes. Y por el comisariado ejidal, el priista Jorge Almanza. El delegado de la Sedatu, Rolando Garza -el consentido de Rosario Robles– y la alcaldesa.
Imagen Zacatecas – Francisco Gabriel Reynoso Torres