Trasciende el encuentro del gobernador Alejandro Tello con los delegados del Gobierno Federal en Zacatecas organizado, según trascendidos políticos, por Joel Guerrero, delegado de la Secretaría de Gobernación, a quien se le atribuye en círculos políticos la misión de llenar el vacío en la conducción política en las, cada vez más, disgregadas fuerzas priistas dado que Guerrero, comisionado desde … Leer más
Trasciende el encuentro del gobernador Alejandro Tello con los delegados del Gobierno Federal en Zacatecas organizado, según trascendidos políticos, por Joel Guerrero, delegado de la Secretaría de Gobernación, a quien se le atribuye en círculos políticos la misión de llenar el vacío en la conducción política en las, cada vez más, disgregadas fuerzas priistas dado que Guerrero, comisionado desde el centro, fue quien siendo delegado partidista, operó el traslado de Miguel Alonso con un amplio núcleo perredista a las filas del PRI en la coyuntura sucesoria del 2010.
Tal antecedente fortalece la hipótesis de que la reunión del martes, más que un encuentro para optimizar la coordinación entre gobiernos Estatal y Federal tiene el propósito de alinear actitudes con miras al inminente proceso electoral.
A Joel Guerrero se la adjudica la operación tendiente a una especie de “acuerdo para vivir el desacuerdo” entre tellistas y alonsistas, entre la vieja guardia que se siente relegada y la nueva administración, y entre los que se oponen a la exclusión de las bases priistas del proceso de gestación de candidatos.
Sea cual sea el trasfondo de dicha reunión del que solo se conocen trascendidos, es indudable es la inexistencia de una política local encaminada a volver productiva la relación con el Gobierno Federal después de un prolongado periodo de letargo que se ha traducido en estancamiento y pérdida de competitividad en relación a estados vecinos con los que íbamos a la par hace unas pocas décadas.
La magnitud de nuestra marginación como estado hace indispensable el debate público en torno a nuestra relación con el gobierno federal trascendiendo visones partidistas y sexenales.
Un primer punto de partida consiste en la toma de conciencia de que lo que hunde o eleva las economías regionales es el presupuesto federal y que sin cuantiosos recursos públicos de esa procedencia Zacatecas continuará con paso de tortuga compitiendo con venados.
El instrumento más eficaz para aspirar a las grandes bolsas son los proyectos ejecutivos de largo aliento, técnicamente sustentados en una visión de desarrollo a mediano y largo plazo.
Lo anterior significa la disposición de un capital humano de alta preparación técnica inserto en lugares claves hasta ahora copados por la recompensa clientelar a los servicios en campaña y la adopción de la capacitación permanente del personal profesionalizado.
La actualización permanente del capital humano inserto en el campo privado es una vertiente que puede convertir a los dueños del dinero en inversionistas informados, creativos y disciplinados en vez de rentistas atrasados cuyo destino depende de negocios asociados a voluntades políticas y burocráticas temporales.
La precaria organización de las cámaras del sector privado hace inevitable, cuando menos por un tiempo, que la función capacitadora la cumpla el gobierno empleando a fondo las potencialidades educativas públicas existentes en el estado.
Es equivocado tomar como ventaja el nombramiento de delegados federales extraídos del ámbito político local y al contentillo del gobernador cuando el gobierno federal accede a las peticiones del gobernante en ese sentido, reduce la dimensión de la representación a “una chamba para los cuates del gobernador” y el Secretario del Ramo siempre verá en su formalmente subordinado al representante del gobernador y no al de él.
Los integrantes del gabinete en nuestro estado han sido escogidos desde hace décadas por una variedad de razones que van desde el vulgar amiguismohasta los pactos políticos entre rivales o disidentes siendo contados los que ostentan una institucionalidad y perfil idóneo, varios cuadros de la alta burocracia alcanzaron relevancia con la victoria electoral de Ricardo Monreal, cuando emerge una generación de políticos asociada a la alternancia en el gobierno que se caracteriza, con algunas excepciones, por carecer de lealtades elementales no solo a principios sino al jefe en turno al que siempre dejan solo cuando es nopal que no da tunas.
En lo individual estos “pragmáticos” han obtenido buenos dividendos pero a la sociedad zacatecana le han ocasionado un severo daño político al fungir como factor de analfabetismo político y moral tolerables solo en gobiernos notoriamente incompetentes como los que nos han administrado, más que gobernado, lado en este prolongado tramo de historia local, haciendo del chapulineo y el transfuguismo ideológico la sustancia de la formación de políticos sin ideología, principios y lealtades genuinas.
De ese tipo de políticos no surgen funcionarios interlocutores exitosos de sus homólogos federales.
Para dejar de ser tratados como clientela electoral por el Gobierno Federal hay que empezar por dejar de reducir la política a las relaciones públicas y a los casi siempre imaginarios afectos privados.
Nos encontramos el lunes en El Recreo.
Imagen Zacatecas – J. Luis Medina Lizalde