Nadie puede dudar de que el rector de la UAZ Armando Silva ha hecho grandes esfuerzos por conseguir recursos extraordinarios para sacar de su quiebra financiera a la máxima casa de estudios. Sin ir más lejos, apenas el 19 de septiembre estuvo en la Cámara de Diputados. Se tomó foto con legisladores, se fotografió sentado … Leer más
Nadie puede dudar de que el rector de la UAZ Armando Silva ha hecho grandes esfuerzos por conseguir recursos extraordinarios para sacar de su quiebra financiera a la máxima casa de estudios. Sin ir más lejos, apenas el 19 de septiembre estuvo en la Cámara de Diputados. Se tomó foto con legisladores, se fotografió sentado en alguna curul.
El problema es que ese no es el camino para sacar a la UAZ del atolladero. Diversas instancias del Gobierno Federal les han dicho que la única forma en que se pueden obtener apoyos es que la universidad presente un plan de reestructuración en el que garantice que no volverá a meterse en problemas. Es decir, nadie quiere rescatar una institución que al minuto siguiente que le den el dinero ya empieza a acumular el déficit para el siguiente rescate. Y aunque el rector vaya mil veces, ese no es el camino. Si no hay plan de reestructura, no habrá rescate.
Imagen Zacatecas – Redacción