En el asunto de La Alameda hay oportunismo y gandallez: los vecinos y las organizaciones civiles, cuyas observaciones fueron incorporadas al proyecto Alameda y con las cuales se le hicieron modificaciones sustanciales, ahora aseguran no haber sabido nada; los comerciantes de la calle Torreón hoy dicen que nunca fueron informados y que nadie se les … Leer más
En el asunto de La Alameda hay oportunismo y gandallez: los vecinos y las organizaciones civiles, cuyas observaciones fueron incorporadas al proyecto Alameda y con las cuales se le hicieron modificaciones sustanciales, ahora aseguran no haber sabido nada; los comerciantes de la calle Torreón hoy dicen que nunca fueron informados y que nadie se les afercó. La verdad es que simplemente están siguiendo la moda de tantear a la autoridad a ver hasta dónde cede, a ver qué le sacan, a ver qué obtienen. Ojalá la autoridad cumpla con su papel de hacer las cosas en beneficio de la mayoría y no ceder al chantaje de las minorías.
Imagen Zacatecas – Redacción