Cuando el enfermo no quiere curarse, sin duda se muere. El dicho viene a cuento porque sucede que los vecinos de la Alameda Trinidad García de la Cadena dijeron que no están dispuestos a sufrir las molestias por las remodelación del sitio. Entonces, que se quede como está. Es una lástima la actitud retrógrada, aldeana … Leer más
Cuando el enfermo no quiere curarse, sin duda se muere. El dicho viene a cuento porque sucede que los vecinos de la Alameda Trinidad García de la Cadena dijeron que no están dispuestos a sufrir las molestias por las remodelación del sitio. Entonces, que se quede como está. Es una lástima la actitud retrógrada, aldeana de los vecinos; pero más lástima da la debilidad de las autoridades, que parecen incapaces de hacer lo que se debe hacer en lugar de seguir los caprichos de una minoría. Por eso estamos como estamos.
Imagen Zacatecas – Redacción