Foto: David Castañeda.
La laguna de la Zacatecana nació naturalmente dando paso a las aguas provenientes desde la capital.
ZACATECAS.- La laguna de la Zacatecana nació naturalmente dando paso a las aguas provenientes desde la capital.
En el apogeo de la minería en la época colonial, dicha laguna se fue llenando de metales pesados contaminando este espacio e impidiendo que su agua fuera utilizada para el consumo humano.
Al paso del tiempo ejidatarios se asentaron alrededor de la laguna y cascos de las antiguas haciendas.
En la actualidad, el legado del desperdicio de minerales sigue afectado al ecosistema y el último caso registrado fue el año pasado en el que miles de peces murieron.
Dejando a un lado el lamentable estado de contaminación, este lugar es un patio enorme que abre paso hacia el horizonte, convirtiéndolo en el lugar perfecto para contemplar los ocasos y el nacimiento de lunas llenas.
Es un espejo del cielo que alberga a muchas especies animales, tanto dentro del agua como fuera de ella, y es sin duda alguna un lugar en donde las familias disfrutan y aún es utilizado para el esparcimiento.