|  

El puesto el Toro le quita el hambre con unos tacos al vapor

Don Marco lleva siete años en su negocio.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

FRESNILLO.- Si tiene una hambre voraz y poco tiempo para comer, no dude en buscar a don Marco Jiménez y su triciclo, donde encontrará unos ricos tacos al vapor.

Estas delicias acompañadas de su salsa, limón y cebollitas caramelizadas le quitarán el hambre y le van a consentir el estómago en lo que descansa, rodeado de ricos olores y sabores.

Y es que desde hace 7 años don Marco Antonio Jiménez García sale en su triciclo a mercar sus tacos al vapor, y con eso se gana la vida de manera honesta, compartiendo su sazón.

Para Marcos lo mejor es dar un buen servicio a los clientes.

Si se pone atento, seguro que lo va a encontrar vendiendo sus taquitos por las principales calles del primer cuadro de la ciudad.

Tal como nos dice don Marco, sus tacos son para todos y reconoció que existe mucha competencia; pero cada cliente busca los alimentos que más le gustan.

Y es que sabiendo que la gente es agradecida con quien le ofrece lo mejor, don Marco siempre le da a sus clientes, un servicio de calidad.

Desde muy temprano prepara y pica todo para dar buenos tacos.

Desde las 9 de la mañana, este fresnillense prepara todo lo necesario para que la venta de sus taquitos se logre; es una actividad a la que le pone mucho corazón.

Ya son 7 años de sabor

Y es que, desde que don Marco aprendió a elaborar este platillo, siempre está buscando mejorarse y que le salgan más ricos.

Preparar estos alimentos conlleva mucho esfuerzo y tiempo adicional al de salir a venderlos, por lo que las actividades inician desde muy temprana y a diario para el dueño de los tacos El Toro.

Tal como nos cuenta don Marco, los tacos que más le piden son los de deshebrada y chicharrón prensado, que son acompañados por la tradicional verdura y salsas que brindan un sabor especial.

Si tiene prisa y quiere algo rico de comer los tacos del Toro son lo mejor.

Y es que los clientes no pueden evitar babear viendo su brillante taquito con su salsita recién hecha y con su cebolla asadita adentro.

Sus clientes en su mayoría son comerciantes establecidos de la zona Centro, pero como se ha de imaginar, con el Covid y la pandemia la cosa no le ha ido tan bien a don Marco.

También le ha pegado muy dura la inseguridad, que en conjunto son los principales obstáculos que enfrenta a día de hoy.

Los gajes del oficio

Tal como nos cuenta de su puesto, en últimos días sus ventas han bajado mucho, haciendo matemáticas, calcula que por ahí un 80%, pero pese al panorama se mantiene.

Lo anterior, porque a don Marco le gusta su trabajo, es el que le ha dado a su vida, le ha invertido mucho y está muy orgulloso de darle de comer al hambriento.

Los taquitos que más gustan son de chicharrón prensado y de deshebrada.

Tal como comenta, este changarro ha sido un estilo de vida que lo tiene muy satisfecho y que su buen esfuerzo le ha costado, sobre todo porque así puede realizar en sus tiempos y posibilidades, ya que es su propio jefe, esto le permite tener mayor autonomía.

Don`t copy text!