Don Jesús tiene la receta original de los tacos envenenados - Imagen Zacatecas

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Don Jesús tiene la receta original de los tacos envenenados

Jesús cuenta con la receta original que surgió hace 60 años.

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   |  2 febrero, 2021

Jesús trabaja en este negocio desde los años 60. | Fotos: David Castañeda.

ZACATECAS.- Uno de los platillos típicos de la región son los “tacos envenenados”; pero el único sobreviviente y que lleva la receta original desde hace 60 años es el negocio de Jesús Iván Ortiz llamado “El Gran Taquito”.

Que no le digan que no le cuenten, las delicias de Jesús, vienen de las manos de don Ismael Torres, quien fue uno de los primeros en hacer este platillo zacatecano.

Estas tortillas son las originales.

De seguro sabe qué son estas delicias, esas que se caracterizan por tener una tortilla especial que se dora en aceite o manteca y se rellena de una mezcla de frijoles y papas.

Ya sea que se lo coma así solo o que se lleve su taco con queso gratinado, carne o chiles tatemados. El taco envenenado es una de las experiencias culinarias que, como zacatecano o turista no se puede perder.

Jesús Iván Ortiz es el actual encargado de la afamada taquería El Gran Taquito, el que todavía está en la Avenida Morelos, el cual cuida con gran devoción porque es una herencia de trabajo duro.

Lo anterior, porque Chuy empezó desde muy abajo trabajando en este negocio, que lo es todo para él, pues inició desde muy niño ayudando en el local.

Desde pequeño don Chuy se dedica a los tacos

Jesús ha estado trabajando en esta taquería desde hace bastante, por allá en la década de los años 60. Todos los días, saliendo de la escuela, él se iba a la taquería a trabajar un rato.

Los que fueron a la escuela Benito Juárez ubican el negocio.

Recordó que, acabando sus clases en la Primaria Benito Juárez, ubicada en la avenida Morelos, se dirigía entonces al negocio de Ismael Torres, que desde entonces y hasta el día de hoy se ha dedicado a vender tacos envenenados.

Ahí en el negocio de don Ismael, Jesús le ayudaba haciendo trabajos pequeños: limpiar mesas, platos o mesereando, con tal de ganarse un taco y, en ocasiones, hasta propinas.

Según nos cuenta, él empezó así, pero pasó el tiempo y de poco a poco, como siempre fue un hombre muy trabajador, se fue encargando de cosas más grandes, como preparar los tacos.

Debido a su arduo trabajo, Jesús es el encargado.

Total, que luego de ir y venir de la vida, Jesús se convirtió en el encargado de la sucursal principal, pues don Ismael sabía que él sería un orgulloso cocinero de estas delicias.

Don Ismael tiene buen ojo, pues desde que puso la taquería, en 1957, en la estación de trenes, los empleados iba y venían.

Sin embargo, al cambiarse de domicilio en 1960 a la Avenida Morelos conoció a uno de esos trabajadores que te alegra ver, pues no solo es por ganar dinero, sino por el mero gusto de estar ahí.

Por ello, Chuy dice que aunque no es familia de sangre del dueño le tiene mucho cariño, pues creció a su lado.

La primer sucursal de “El gran taquito” fue abierta en 1957.

Historia de los tacos envenenados

Hay muchas historias alrededor de los tacos envenenados; don Jesús, como buen conocedor, nos cuenta lo que sabe.

Cuando estaba pequeño, escuchó que este platillo se le llama así por dos posibles razones:

La primera dice que, en los primeros tiempos de la minería en el estado, los tacos de frijoles eran el lonche tradicional de los trabajadores, quienes morían muy jóvenes por las condiciones de la mina.

Pero también debido a la falta de higiene al comer; muchos se comían sus tacos con las manos llenas de minerales peligrosos y se morían envenenados.

Por esta situación, a los tacos o lonches de los mineros se les comenzó a llamar tacos envenenados.

La otra razón del nombre se debe al inventor de la receta de 17 ingredientes llamado “don Lauro”, quien en 1940 decía como broma que sus tacos estaban envenenados.

Visita “El gran taquito” para probar el sabor original.

Lo anterior, lo decía cuando le preguntaban qué cosa le ponía a sus tacos que estaban tan exquisitos.

Así que fue cómo sobrevivió uno de las taquerías más afamados de la capital.

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