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Claudia, madre jalpense y prueba de los milagros

Claudia y su hija han enfrentado muchos obstáculos.
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JALPA. – Hoy es el Día de las Madres y hay muchas historias por saber, pero hoy te dejamos la historia de Claudia Sandoval, una mujer que luchó por ser madre y que la vida le dio ese regalo; aunque no todo fue sencillo.

“Ser mamá es la dicha más grande que puede vivir una mujer, esperar con anhelo a tu bebé es entender que la paciencia nos tiene un regalo hermoso para toda la vida”, ese es el significado de la maternidad para Claudia.

Lo anterior, porque esta jalpense esperó 3 años para tener un hijo; pero cuando lo logró, empezó una serie de pruebas, la primera la preclamsia que ocasionó que su parto fuera adelantado.

A pesar de que Fer tiene daño cerebral, su mamá la hace feliz.

La hija de Claudia nació el 10 de febrero del 2010, la llamaron Fernanda, “era tan pequeñita, nació pesando 900 gramos y midió apenas 32 centímetros, esa semana, nacieron 10 niños con complicaciones incluyendo a Fer”, nos platica la jalpense.

Los médicos le dijeron a Claudia que Fer no sobreviviría más de un mes; pero los misterios de la vida son muchos y la chamaquita ahora tiene casi 11 años y es la única que vive de los 10 niños que nacieron aquel día.

Un nacimiento de ir y venir

Durante el embarazo a Claudia le detectaron una falla en los riñones que empeoró cuando nació su niña, a quien dejaron en Fresnillo (en donde nació) y a ella la mandaron a Zacatecas, porque urgía la hemodiálisis.

Fernanda estuvo por un mes conectada a una multitud de aparatos que la ayudarían a vivir. Mientras que la jalpense batallaba con sus riñones, lo que no la detuvo para estar al pendiente de su bebé.

La menor va a una escuela especial.

Por un periodo de 2 meses estuvieron vuelta y vuelta entre Zacatecas y Fresnillo, entre hemodiálisis, y visitas a Fer. Por ello, tuvieron que quedarse en un albergue, pues era cansadísimo estar de un lado para otro.

La oración una fuerza poderosa

Para Claudia y su esposo Fernando, la fe y la oración fue un bálsamo que alivió sus penas y les dio fuerzas para sobrellevar la difícil situación de Fer, e incluso la propia.

Lo anterior, porque la pequeña cumplió 2 meses y no se movía. Por ello, les recomendaron que fuera a una clínica de estimulación temprana y fue cuando cayeron al CRIT en Aguascalientes, donde les dijeron que la menor tenía daño cerebral.

Le dijeron que su bebé no viviría más que un mes y ahora tiene 10 años.

Además por el respirador al que estuvo conectada los primeros meses de vida, le dañaron sus ojos por lo que es casi ciega; pero con terapia Fer se fortaleció. Aunque a su mamá le vendría otro reto.

Un riñón o su hija quedaba huérfana

Claudia de nuevo tuvo complicaciones con los riñones y los doctores le dijeron que ocupaba un trasplante y que su familia la podía apoyar; pero nadie se animaba a dejar uno de sus dos riñones-

La salud de la jalpense iba en mal en peor, tanto que ya no podía hacerse cargo de su niña.

Fue así que su hermano Sebastián le donó un riñón a Claudia; ahora el asunto era de dónde sacar dinero pues el procedimiento costaba 290 mil pesos.

En eso don Fernando, dueño de la radio en Jalpa y jefe de Claudia, pidió a las personas que ayudaran a una jalpense en problemas; hoy por ella, mañana Dios dirá.

La voz de un ángel

Mi abuela decía: “si tienes chanza de ayudar, pues no te hagas del rogar.” Fue así que un hombre le habló a Claudia y dijo que ayudaría con 70 mil pesos; aunque nunca lo conoció siempre estará agradecida.

Cuando estuvo lista para la operación se enfermó y tuvieron que esperar a que se alivianara. Cuando mejoró, le dijeron que la operación iba a durar 8 horas; pero al final duró menos. Hasta el doctor les dijo:

“No sé a quién le rezaron a o a qué santo le pidieron, o si hicieron pacto con el diablo; pero tu cuerpo está trabajando perfectamente con el riñón nuevo, tu hermano también está perfectamente, esto es realmente un milagro”.

La jalpense estimula a su niña con sonidos, pues es casi ciega.

Otro milagro llamado Fer

Mi vida en sí ha sido un milagro, dice Claudia, una vez que me recuperé pude volver a atender a mi niña, quien a pesar de todas las dificultades en su salud no se rinde.

Lo anterior, porque no deja de luchar y es una niña tremendamente cariñosa a pesar de que no puede hablar, pues muestra sus emociones al reír o gritar cuando está feliz.

Fer es muy sensible, tanto que cuando una persona no le gusta la aleja, lo cual ya quisiéramos varios hacer. Ella va a la escuela de educación especial, le encantar ir al tianguis y come de todo.

Fer es nuestra vida entera, dice Claudia, quien señala que su esposo Fernando ha sido pilar fundamental para salir adelante de todas las pruebas que les ha puesto la vida.

“Hay quienes nos dicen que por qué no tenemos más hijos, pero en realidad Fer nos necesita por completo y no sería justo para un nuevo bebé ni para Fer, pues ella necesita atención y amor a tiempo completo”, dice Claudia.

“Amamos a Fer y aunque es difícil llevar una vida diferente, ella me enseñó a ser mamá, a reafirmar que el amor y los milagros realmente existen, que la fe en Dios puede con todo,” finalizó Claudia.

Don Fernando ha apoyado a Claudia para que su hija sea una niña plena.
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