

Sandra sabe que no es fácil; pero alguien debe hacerlo.
Parte de la chamba de Sandra es quitar todos los órganos del cádaver.
FRESNILLO.- La muerte es un proceso difícil para las personas y sus seres queridos, por ello Sandra Lucía Saldívar y su familia ayudan para que el cadáver de “aquel que se nos adelantó” esté lo más presentable posible al momento de entregarlo.
Sandra Lucía afirma estar consciente que trabaja con el dolor de una persona que ha pedido a su ser querido.
Por ello, se encarga de embalsamar los cuerpos de la mejor manera posible, es decir prepara los cadáveres para ser velados y no se pudran.
El oficio de preparar un cuerpo implica para la fresnillense concentración y respeto para los difuntos, pues el objetivo principal es tratar de dar la mejor imagen del cuerpo, lo que implica en muchas de las ocasiones la reconstrucción del cadáver.
Junto con su padre, Gilberto Saldívar, y otros familiares, trabaja en la funeraria Santa Lucía, un negocio que inició hace 4 años en el que buscan brindarle un servicio a las familias ante la pérdida de un allegado.
“Para trabajar en esto se debe tener los pies sobre la tierra, se debe respetar el dolor de las personas y aunque al inicio se empieza con nervio, uno lo hace con gusto”, añadió Sandra Lucía.
La familia Saldívar realiza la estética post-mortem que implica preparar, limpiar, vestir y maquillar el cuerpo de la persona fallecida y que al final el occiso luzca lo mejor posible pese a las circunstancias en las que murieron.
Casos que dejan huella
Sandra recordó que uno de las preparaciones más fuertes para ella fue la de una mujer embarazada que perdió la vida cuando iba con su pareja en una motocicleta.
Después, un vehículo la atropelló, lo que la dejó con la cadera desecha y el cadáver del feto en el vientre.
La embalsamista asegura que el concepto de la muerte cambia con este trabajo, pues anteriormente veían el término de la vida con miedo y con el paso del tiempo “se hace uno a la idea de que es con la voluntad de Dios cuando llega”.
Una de las cosas más duras que ha tenido que pasar es cuando se tuvo que cubrir un servicio para un familiar, pues en una ocasión preparó el cadáver de un sobrino.
Está siempre lista
Sandra Lucía detalló que cada preparación que ella efectúa es diferente, pues hay personas que pierden la vida de forma natural y su proceso de embalsamamiento es más corto.
Mientras que en el caso de fallecido por violencia o accidentes implica una autopsia previa por el Servicio Médico Forense (Semefo) y el trabajo en el cuerpo es más largo.
Para desarrollar su trabajo como embalsamadora tuvo que prepararse de manera constante en la Ciudad de México, junto con su padre Gilberto, quien decidió abrir una funeraria luego de que él trabajará para varios velatorios.
Cabe mencionar que el embalsamamiento es un proceso mediante el cual se le retira todos los órganos al cadáver y se le ponen sustancias químicas que evitan que se pudra.
El primer paso es quirúrgico, en el cual los fluidos corporales son removidos. Luego, son reemplazados por lo regular por formaldehído.
El segundo paso es cosmético, donde el cuerpo es preparado para las visitas y se estiliza el cabello, se aplica el maquillaje y se ajustan las características faciales.