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Se multiplican puestos informales en la Capital

Este aumento se presenta debido a la pérdida de empleos que ha provocado la pandemia de Covid-19.
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Los comerciantes fijos aseguran que esto ha perjudicado bastante a sus bolsillos. | Fotos: Miguel Alvarado.

ZACATECAS.- El aumento de puestos o comercios no formales en las principales vías de la capital zacatecana es visible.

Cada vez hay más venta de comida preparada en las calles del Centro Histórico.

Incluso, comerciantes tanto formales como informales manifestaron que los nuevos vendedores ambulantes y semifijos aumentaron en gran medida, lo que golpea sus bolsillos.

Esta situación es más notoria en la Plaza Bicentenario; Ventura Salazar; Arroyo de la Plata; Plazuela del Vivac; Zamora y Aldama.

Alimentos y bebidas, así como cosméticos, calzado y ropa es lo que se expone en las calles.

Inconformidad

El problema, reprocharon los comerciantes establecidos, es que la gente se decide en muchas ocasiones por estos productos y ya no entra a los comercios formales,.

“Si yo tengo una blusa en 200 pesos por decir, afuera lo venden en 170, 180 si quieres y no puedo bajar mis precios porque sí tengo gastos qué cubrir que ellos no”, explicó el dueño de una tienda de ropa.

La Plaza Bicentenario es una de las zonas donde más se ve este aumento.

Aunque mencionó que entiende la situación a la que todos se enfrentan con la crisis económica, no es algo que considere justo.

Sin embargo, esta situación se padece desde siempre, pero la crisis económica vino a aumentarlo.

Durante todo 2020 y lo que va del 2021, aseguró que sus ganancias básicamente desaparecieron.

Ganancias no hay, el reto es permanecer, nada más, que te salga para el local, los servicios y como puedas para comer”, detalló.

Los nuevos comercios

Por otra parte, están las personas que se vieron  obligadas a salir a las calles a vender algo, ya fuera porque perdieron su trabajo o bien, para poder dedicar más tiempo a la familia.

La señora Lulú vende tamales y buñuelos algunos días por las mañanas y otros por las noches en las calles de la Capital.

“Más que nada, digamos que renuncié a mi trabajo porque no había nada seguro y el dinero se necesita”, dijo.

La pandemia ha obligado a las personas a salir a la calle a ofertar sus productos.

Compartió que la comida es un área en la que siempre trabajó y no dudó en salir a la calle a vender algún platillo.

De esta manera, le da tiempo de estar presente en las clases de sus cuatro hijos y apoyarlos en lo que se necesite.

“Al inicio era más fácil vender porque la gente siempre sale a trabajar, pero no había tantas opciones por decirlo”.

Sin embargo, detalló que es más frecuente ver a un nuevo “compañero” que trata de ganarse la vida, al igual que ella.

La señora Lulú comentó que para todos sale el sol, no es algo que le moleste porque está segura de que todos pasan una situación complicada.

 

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