“Creo que la política tiene que educarnos como ciudadanos y que aprendamos todos a ser gente participativa y no depender nuestro voto de una dádiva”, manifestó el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega. La política tiene que ser educación, aseguró Noriega Barceló, quien llamó a la corresponsabilidad ciudadana para fortalecer la vida democrática … Leer más
“Creo que la política tiene que educarnos como ciudadanos y que aprendamos todos a ser gente participativa y no depender nuestro voto de una dádiva”, manifestó el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega.
La política tiene que ser educación, aseguró Noriega Barceló, quien llamó a la corresponsabilidad ciudadana para fortalecer la vida democrática del estado.
Ante la entrega de apoyos para promoverse, por parte de diputados como Carlos Aurelio Peña, Mónica Borrego, Roy Barragán, Iris Aguirre e Isadora Santivañez, el jerarca de la Diócesis de Zacatecas opinó que la dignidad humana tiene que ser prioridad.
“Yo no puedo ponerme de juez que estén bien o que estén mal. Simplemente es un llamado a todo mundo para que nos respetemos, que respetemos la dignidad de cada persona. No podemos jugar al yo te doy para que tú me des”, manifestó.
Noriega Barceló expuso que la participación en la vida política fortalece la educación colectiva y la democracia, que cada día exige conciencia, responsabilidad y corresponsabilidad con el entorno.
Sobre las recomendaciones que emitió la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHEZ) a las autoridades estatales por el desalojo de Salaverna, Mazapil, el obispo reiteró la importancia del respeto a las instituciones.
“Sabemos bien que hay tantos y tantos intereses de muchos lados, pero es importante el respeto a las instituciones que tienen que llevar el respeto a las personas y obviamente, es una forma de vivir ya en concreto los derechos humanos”.
Aunque prefirió no opinar en lo particular sobre la negativa de la Secretaría General de Gobierno a aceptar la recomendación de la CDHEZ, insistió en que ni las autoridades ni los ciudadanos tienen la facultad de vulnerar los derechos de otros.
“Mi postura ha sido muy clara desde que llegué, nadie tiene derecho a pisotear derechos de los demás. Creo que tenemos que ser muy respetuosos”, aseveró.
Noriega Barceló compartió que la Iglesia sigue apoyando en esa región de Mazapil, aun cuando la parroquia de Salaverna fue demolida.
“La capilla que terminó de destruirse ya estaba en muy malas condiciones, ya no se podían ejercer ahí los oficios”.
“Pero la Iglesia ha estado cerca; los servicios se trasladaron a Nueva Salaverna y de ahí se siguen ofreciendo a todas las personas que quieran acudir”, dijo.
Imagen Zacatecas – Karla Padilla