

el prelado destacó la figura de Jesús como guía y modelo de vida.
ZACATECAS.- Durante la misa dominical celebrada en la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, el obispo Sigifredo Noriega Barceló reflexionó sobre el Cuarto Domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, invitando a los fieles a profundizar en el sentido del seguimiento de Cristo.
En su homilía, el prelado destacó la figura de Jesús como guía y modelo de vida, subrayando que el Buen Pastor conoce a sus ovejas y establece con ellas una relación cercana, basada en la confianza y el amor. Señaló que esta imagen no solo describe a Cristo, sino que también representa una misión para todos los creyentes, especialmente para quienes tienen responsabilidades dentro de la Iglesia.
El obispo enfatizó la importancia de escuchar la voz de Dios en medio de las múltiples distracciones de la vida cotidiana. Indicó que reconocer esa voz implica un compromiso constante con el Evangelio y una actitud de apertura para dejarse conducir por el camino del bien.
Asimismo, hizo un llamado a fortalecer las vocaciones sacerdotales y religiosas, recordando que el Domingo del Buen Pastor es también una jornada especial para orar por quienes han sido llamados al servicio pastoral. Destacó que la Iglesia necesita pastores cercanos, sensibles a las necesidades de la comunidad y capaces de acompañar a las personas en sus dificultades.
Noriega Barceló también invitó a los fieles a asumir su papel dentro de la comunidad, viviendo con responsabilidad su fe y siendo testimonio de esperanza en sus entornos. Subrayó que cada cristiano está llamado a ser reflejo del Buen Pastor mediante acciones concretas de solidaridad, escucha y servicio.
Finalmente, exhortó a confiar en la guía de Cristo, quien —dijo— nunca abandona a su pueblo y siempre conduce hacia la vida plena, especialmente en tiempos de incertidumbre.