ZACATECAS.- La mayoría de las mujeres perdona a sus agresores; de 2 mil denuncias, más de la mitad no fueron concluidas, declaró Fátima Encina Arroyo, directora del Centro de Justicia para las Mujeres de la PGJEZ. La directora informó que, de agosto del 2016 a junio de 2017, el centro atendió a cerca de … Leer más
ZACATECAS.- La mayoría de las mujeres perdona a sus agresores; de 2 mil denuncias, más de la mitad no fueron concluidas, declaró Fátima Encina Arroyo, directora del Centro de Justicia para las Mujeres de la PGJEZ.
La directora informó que, de agosto del 2016 a junio de 2017, el centro atendió a cerca de 2 mil mujeres que fueron víctimas de una o varias agresiones por parte de su pareja; entre las más usuales fueron: física, psicológica, económica y sexual.
“Después del acto violento, viene una etapa de reconciliación forzada donde los agresores presionan a la víctima a través de su dependencia para obtener el perdón”, dijo.
En más de la mitad de los casos, informó, no se inició un proceso legal contra los agresores, debido a que las víctimas decidieron concederles el perdón, derivado las presiones.
Refirió que el centro respeta el derecho de las mujeres agredidas a conceder el perdón y, aunque se brindan atenciones psicológicas y de empoderamiento, el número de agresores absueltos se mantiene.
Encina Arroyo informó que se emitieron 700 órdenes de protección a víctimas, debido a que estaba en riesgo la integridad de las mujeres, pero la mayoría prefirió interrumpir el proceso legal.
En los casos donde se concedió el perdón, indicó que el centro se aseguró de que los agresores cumplieran los requisitos legales como: reparar los daños, asegurar la integridad de las víctimas y acudir a una terapia de pareja.
Aunque no precisó cifras, indicó que un porcentaje muy bajo de los casos terminó con la detención del agresor, debido a que casi todas las mujeres están inmersas en el círculo social que provoca la violencia.
Expuso que otro factor que provoca la impunidad de los agresores es la falta de una tipificación constitucional de los abusos, derivado del poco trabajo legislativo sobre este tema.
“Para que exista una pena de prisión, debe haber una clasificación precisa de los delitos y las penas en la ley”, dijo.
Finalmente, la directora advirtió que el alto índice de deserción legal contra los agresores provoca que el círculo de violencia se repita y se requiere una estrategia para el empoderamiento de la mujer en el estado.
Imagen Zacatecas – Noé Marín