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Tomas clandestinas y pérdidas no registradas afectan finanzas y limitan el servicio en la zona metropolitana.
ZACATECAS.- La Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (JIAPAZ) enfrenta un problema estructural: solo factura el 50 por ciento del agua que extrae, lo que impacta directamente sus finanzas y capacidad operativa en la zona metropolitana Zacatecas–Guadalupe.
El director del organismo, David Octavio García Flores, informó que una parte significativa del volumen no registrado proviene de tomas clandestinas, un fenómeno que persiste pese a los avances en la mejora del suministro. De hecho, detalló que en algunas colonias intervenidas hasta el 30 por ciento de las conexiones eran ilegales, lo que evidencia la magnitud del problema.
En los últimos años, JIAPAZ ha mejorado la distribución del servicio. García Flores explicó que, al inicio de la administración, algunas colonias recibían agua cada ocho o diez días; sin embargo, actualmente varias zonas cuentan con suministro cada tres o cuatro días, e incluso algunos sectores ya disponen de servicio diario.
Este avance responde a acciones concretas, como la recuperación de 11 pozos, la incorporación de tres nuevas fuentes y la próxima integración de más infraestructura hidráulica. Además, el organismo ha rehabilitado redes con más de 50 años de antigüedad, lo que ha permitido reducir el rezago entre un 40 y 50 por ciento.
No obstante, estas mejoras conviven con pérdidas importantes. El robo de agua no solo disminuye la eficiencia del sistema, sino que también limita la inversión en nuevas obras y mantenimiento, lo que frena el desarrollo del servicio a largo plazo.
Ante este panorama, el director de JIAPAZ hizo un llamado a la ciudadanía para regularizar conexiones irregulares y fomentar el uso responsable del recurso. Subrayó que el problema hídrico no puede resolverse únicamente con infraestructura, sino que requiere la participación activa de la población.
En este sentido, el organismo busca fortalecer una cultura del agua basada en la corresponsabilidad social. La reducción de pérdidas por conexiones ilegales será clave para garantizar un suministro más eficiente, equitativo y sostenible en la región.
Finalmente, García Flores advirtió que, sin la colaboración ciudadana, los avances alcanzados podrían verse limitados, ya que el sistema continuará operando con pérdidas que afectan tanto la cobertura como la calidad del servicio.