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La Rectoría confirma que no existe agresión sexual; se trata de un montaje político orquestado mediante abuso de funciones y violación de la privacidad
ZACATECAS.- La Universidad Tecnológica del Estado de Zacatecas (UTZAC) niega categóricamente las acusaciones vertidas por la dirigencia del SUTUTEZ respecto a un supuesto encubrimiento de agresión sexual.
La institución cuenta con los elementos documentales y legales para demostrar que dicha acusación es una fabricación dolosa utilizada para sostener un paro laboral ilegal.
Los Hechos Reales:
1. Inexistencia de la Agresión: La trabajadora señalada como supuesta víctima compareció ante la autoridad competente en un espacio seguro y libre de presiones. En su declaración, negó categóricamente haber sufrido cualquier tipo de conducta sexual por parte del chofer de la Rectoría o de cualquier otro compañero.
2. Coacción y Abuso de Funciones: La investigación interna y ante la Secretaría de la Función Pública ha revelado que la “denuncia” original fue obtenida bajo coacción. Una ex servidora pública (quien ya no labora en la institución) citó a la trabajadora en un día inhábil y, abusando de su cargo, la presionó para firmar una declaración falsa con el fin de crear un conflicto artificial.
3. Protección a la Víctima Real: Al activarse el protocolo de género, la trabajadora manifestó sentirse acosada, no por el supuesto agresor sexual, sino por la persona que la obligó a firmar documentos falsos. En pleno ejercicio de su voluntad, solicitó su cambio de adscripción para protegerse de estas presiones externas y políticas.
“La UTZAC condena enérgicamente que el dirigente sindical, Samuel Flores, utilice un tema tan sensible como la violencia de género como herramienta de persecución política.
Es gravísimo que el sindicato tenga acceso a expedientes reservados, violando la Ley de Protección de Datos Personales y revictimizando a la trabajadora al exponer su caso públicamente con base en mentiras.
La Universidad llegará hasta las últimas consecuencias legales contra quienes resulten responsables de fabricación de pruebas, difamación y violencia política de género. La justicia no se negocia con chantajes; se demuestra con la verdad”