

Celebra el Obispo de Zacatecas la Jornada de la Vida Consagrada | Foto: Cortesía
La Iglesia católica reconoció la entrega de hombres y mujeres consagrados al servicio de Dios y de la comunidad.
ZACATECAS.- La Catedral Basílica de Zacatecas fue el escenario donde se celebró la Jornada de la Vida Consagrada, una fecha significativa para la Iglesia católica en la que se reconoce y agradece la entrega generosa de hombres y mujeres que han consagrado su vida al servicio de Dios y de la comunidad. La celebración fue presidida por el obispo de la Diócesis de Zacatecas, monseñor Sigifredo Noriega, quien encabezó la Eucaristía solemne.
Durante la jornada, religiosos, religiosas, consagrados y fieles laicos se dieron cita para unirse en oración y acción de gracias, resaltando el valor del testimonio de quienes, a través de sus votos y carismas, fortalecen la vida pastoral, educativa y social de la Iglesia local. El ambiente estuvo marcado por la alegría, el recogimiento espiritual y la fraternidad.

En su mensaje, monseñor Sigifredo Noriega subrayó que la vida consagrada es un signo vivo de esperanza para el pueblo de Dios, especialmente en tiempos de incertidumbre. Destacó que la fidelidad, el amor y la entrega diaria de los consagrados iluminan el caminar de la comunidad cristiana y renuevan la fe de los creyentes.

Asimismo, se reconoció la labor silenciosa pero constante de las distintas congregaciones presentes en la diócesis, cuyo servicio se manifiesta en áreas como la educación, la atención a los más necesitados, la evangelización y el acompañamiento espiritual. Su presencia, afirmó el obispo, es reflejo del rostro misericordioso de Cristo.
La Jornada de la Vida Consagrada concluyó con un llamado a continuar orando por las vocaciones y a valorar el don que representan para la Iglesia y la sociedad. La comunidad diocesana expresó su gratitud y renovó su compromiso de acompañar y apoyar a quienes han respondido con generosidad al llamado de Dios.