ZACATECAS.- La pentavalente celular, BCG y contra la hepatitis B, son las vacunas faltantes en el esquema de los Servicios de Salud de Zacatecas. Usuarios de ese y otros servicios de salud han manifestado su inconformidad con el desabasto de estas sustancias en la entidad, ya que no han podido completar la vacunación de sus … Leer más
ZACATECAS.- La pentavalente celular, BCG y contra la hepatitis B, son las vacunas faltantes en el esquema de los Servicios de Salud de Zacatecas.
Usuarios de ese y otros servicios de salud han manifestado su inconformidad con el desabasto de estas sustancias en la entidad, ya que no han podido completar la vacunación de sus hijos. Las dosis de pentavalente celular y de BCG contra la tuberculosis llegarán la primera quincena de julio, mientras que la de hepatitis B podría llegar en octubre.
Según datos del Centro de Vacunología eran cinco las sustancias con desabasto: la del neumococo, rotavirus, pentavalente celular, la BCG y la de hepatitis B. Soledad Ramírez Olvera, directora del Centro, confirmó que la semana pasada se recibieron 25 mil dosis de vacunas contra el neumococo y rotavirus, que ya fueron distribuidas a las siete jurisdicciones sanitarias.
Sin embargo, la vacuna contra la hepatitis B, que se aplica en tres dosis, está en un proceso de certificación de 120 días por parte de la Cofepris. Con él se busca descartar efectos secundarios graves en su aplicación debido a que se cambió de proveedor para reducir costos.
Se emitió una alerta de desfase en la que se priorizará la aplicación de las 8 mil dosis de reserva de los Servicios de Salud a recién nacidos, en tanto que los niños de dos y seis meses de edad deberán esperar hasta que llegue la sustancia.
“Cofepris por norma tiene la obligación de realizar pruebas de seguridad. Nosotros tenemos que plantear estrategias para que no se desfasen los esquemas de las otras dosis que pueden esperar”, dijo Ramírez.
Especificó que para la primera quincena de julio llegarán la BCG contra la tuberculosis y la pentavalente celular.
“Las vacunas se han estado ya regularizando en las entregas. En todas las que se han desfasado corresponden todas a las vacunas que se aplican en el menor de un año”, comentó.
El desabasto se percibe en mayor medida porque es precisamente ese rango de edad el que más demanda la aplicación. Aseguró que Zacatecas es una de las entidades a las que menos les ha perjudicado el desabasto de vacunas, mientras hay otras que desde enero y febrero no pueden completar los esquemas.
“La gente lo único que ve es que hay o no hay vacunas pero no saben de precios, no saben de costos, de licitaciones”, refirió.
En 2010, el esquema completo de vacunación de un menor costaba 250 pesos. Ahora, con precios de mayoreo, es superior a los 10 mil pesos. Una de las vías para reducir los precios es frenar desperdicio de dosis que se pierden cuando el padre o tutor no autoriza que se le aplique la vacuna al menor.
En este sentido aportó que entre el 15 y el 18% de las vacunas son desechadas, indicador catalogado como alto según la normativa de desperdicio autorizado. En ella se define que solo pueden desecharse el 3 por ciento de dosis individuales y el 5 por ciento de dosis múltiples.
Las comunidades de menor flujo poblacional son las que más desechan. Si por ejemplo, al mes tienen cinco dosis individuales, no pueden desperdiciar ninguna. La problemática en ese caso radica en que aún hay muchas familias que rechazan las vacunas y su aplicación simultánea.
Ramírez Olvera apostó por un trabajo integral para informar sobre los beneficios y posibilidades que brinda el Programa de Vacunación, uno de los más caros de la Secretaría de Salud estatal. En un recorrido por la Unidad de Medicina Familiar número 1 del IMSS, personal de Enfermería indicó que no tienen vacunas contra la tuberculosis desde el jueves.
En las Unidades 3 y 4 aseguraron contar con el esquema completo aunque no dieron más información.
Imagen Zacatecas – Karla Padilla