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Para proteger tus ojos durante un eclipse de Sol, es importante usar gafas especiales con filtros solares certificados
Mirar directamente al Sol durante un eclipse, incluso por unos pocos segundos, puede causar daños irreversibles en la retina, una parte sensible de nuestros ojos encargada de recibir la luz.
La retina contiene células especiales llamadas fotorreceptores que son sensibles a la luz. Cuando la luz llega a la retina, los fotorreceptores la convierten en señales eléctricas que se envían al cerebro.
La luz del Sol es muy intensa y puede sobrecargar los fotorreceptores, dañándolos o incluso destruyéndolos. Esto puede causar una condición llamada retinopatía solar, que puede resultar en la pérdida de visión central, dejando áreas ciegas en nuestro campo visual o distorsiones en la percepción de formas y colores.
Los síntomas de la retinopatía solar pueden no aparecer de inmediato, sino horas o incluso días después del eclipse. Algunos de los síntomas incluyen:
Para proteger tus ojos durante un eclipse de Sol, es importante usar gafas especiales con filtros solares certificados.
Las gafas de eclipse deben cumplir con la norma ISO 12312-2:2015.
Si crees que has sufrido daños en la vista después de un eclipse de Sol, es importante acudir a un oftalmólogo de inmediato.