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20 de enero

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¿Por qué se comen 12 uvas para recibir el Año Nuevo?

Han surgido distintas teorías sobre cómo surgió la costumbre de comer 12 uvas en año nuevo.
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Foto: Cortesía.

MÉXICO.- Uno de los rituales para recibir el año nuevo es comer 12 uvas justo a la media noche para pedir 12 deseos. Con el paso de los años han surgido varias teorías sobre cómo surgió esta costumbre; aquí te contamos cuáles son.

Una de las primeras y más conocidas teorías dice que esta tradición de comer uvas surgió en 1909. Esto, cuando los productores en Alicante, al sureste de España, obtuvieron una cosecha muy grande de uvas blancas llamadas Aledo.

Ante la alta producción se buscó una estrategia de venta de lo que conocemos como la uvas de la “buena suerte”; se les ocurrió que si las comían iban a atraer 12 buenos deseos y regalos de Fin de Año. 

De acuerdo con el chef Israel Aretxiga las 12 campanadas que acompañan a las 12 uvas se justifica porque en el siglo XVIII no había relojes en muchas casas y una multitud de personas se reunían afuera de la iglesia de Málaga para escuchar el clásico sonido de las campanas.

Asimismo, el brindis es una tradición de Roma para ofrecer buenos deseos, amor, prosperidad y felicidad.

Nochevieja

En otra versión explicada en el libro Spain del periodista estadounidense, Jeff Koehler, existen dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre:

En la primera, los datos se remontan a la década de 1880. Koehler menciona, con base en reportes de la época, que la alta clase española adoptó de Francia algunas celebraciones, entre ellas, la Nochevieja comiendo uvas y bebiendo vino espumoso.

Detalló a la radio NPR que los madrileños extendieron esta costumbre e iban a la Puerta del Sol para escuchar las campanas a medianoche y comían uvas en un acto de ironía y burla a la clase alta.

Ahora bien, existen otros datos. El 2 de enero de 1894, en la edición del diario español El Correo Militar se mencionó que “las familias ricas acostumbraban comer 12 uvas en las primeras campanadas después de la medianoche”. La versión fue confirmada en 1915 como una “tradición”, por el periódico El País.

Fue aquí cuando se indicó que cada una de las uvas simboliza un mes, según la tradición, y se pone un racimo de 12 en cada lugar de los comensales de la fiesta de fin de año. De acuerdo con la tradición, esto atrae suerte, alegría, salud o dinero para el año que viene.

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