

La atracción fue modernizada y hoy es uno de los recorridos más emblemáticos de Zacatecas.
ZACATECAS.– No es apto para quienes sufren de vértigo, pero recorrer la ciudad desde las alturas a bordo del tradicional teleférico es, sin duda, una de las experiencias más emblemáticas y memorables de la capital zacatecana.
Para hablar de la historia de estas “cajitas flotantes” es necesario remontarse a la década de los años 70, cuando las piezas fueron traídas desde Suiza para su instalación en la ciudad. Técnicos europeos participaron en el montaje del sistema, que en un par de años quedó listo para comenzar a operar sobre el Centro Histórico.
El proyecto surgió durante la administración del entonces gobernador Fernando Pámanes, a iniciativa de su esposa, Ana María Rojas de Pámanes, quien impulsó la idea de contar con un teleférico que ofreciera una vista panorámica única de Zacatecas.
Aunque en su momento no hubo gran difusión sobre su construcción, el atractivo se convirtió rápidamente en un éxito entre turistas nacionales y extranjeros, consolidándose como uno de los principales íconos turísticos del estado.
Tras más de tres décadas de funcionamiento continuo, el teleférico dejó de operar; sin embargo, en 2018 fue reinaugurado con instalaciones renovadas, mayores medidas de seguridad y cabinas modernas.
Entre las novedades destacó la incorporación de una cabina con piso de cristal, que permite observar el vacío bajo los pies, una experiencia que combina emoción y adrenalina. No es extraño que más de uno se impresione al mirar directamente hacia abajo desde las alturas.
Como ocurrió con múltiples espacios turísticos en el mundo, el teleférico suspendió actividades durante la pandemia de COVID-19 y operó posteriormente con restricciones sanitarias.
Hoy, la atracción funciona con normalidad, completamente remodelada y realizando recorridos constantes a lo largo de la semana, recibiendo a visitantes que buscan disfrutar de una de las postales más espectaculares de la ciudad.
El teleférico no solo ofrece una vista privilegiada de Zacatecas, sino que se ha convertido en parte esencial de su identidad turística.
¿Y usted, ya vivió la experiencia de recorrer la ciudad desde las alturas?