

De las tribunas al mundo: el origen del “Quiere volar” mexicano | Foto: Cortesía.
Entre orgullo, alegría y polémica, el nuevo grito mexicano ya forma parte de la historia del Mundial.
CIUDAD DE MÉXICO.- Si algo ha dejado claro el Mundial 2026 es que nadie vive el futbol como los mexicanos. El Tricolor no solo ha emocionado dentro de la cancha, también ha convertido las calles, plazas y estadios en una auténtica fiesta donde la creatividad de la afición volvió a robarse los reflectores del mundo.
Entre banderas ondeando, mariachis, sombreros, tambores y el inconfundible “¡Cielito Lindo!”, nació un nuevo símbolo de esta Copa del Mundo: el “¡Quiere volar!”, un festejo que surgió de manera espontánea entre aficionados mexicanos y que, en cuestión de días, cruzó fronteras hasta convertirse en una de las tendencias más virales del torneo.
Un grito que nació de la alegría mexicana
Todo comenzó tras la victoria de la Selección Mexicana frente a Sudáfrica en el partido inaugural. La euforia era tanta que un grupo de aficionados improvisó una dinámica sencilla: rodear a uno de los presentes mientras todos coreaban “¡Quiere volar, quiere volar!”. Segundos después, entre risas y aplausos, levantaban al aficionado y lo lanzaban varias veces al aire.
La escena fue grabada y publicada en redes sociales. Bastaron unas horas para que el video comenzara a multiplicarse en TikTok, Instagram, Facebook y X, donde miles de usuarios decidieron imitar el festejo.
Muy pronto dejó de ser una celebración exclusiva de los mexicanos. Turistas de distintas nacionalidades comenzaron a integrarse a la dinámica, convirtiéndose en una muestra de la hospitalidad y el ambiente festivo que caracteriza al país anfitrión.

México volvió a marcar tendencia
No es la primera vez que la afición mexicana conquista un Mundial sin tocar el balón.
En Francia 1998, el colorido de las tribunas mexicanas llamó la atención del planeta; en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010 los sombreros gigantes, la música y el tradicional “Cielito Lindo” fueron parte del espectáculo. Durante Rusia 2018, miles de mexicanos protagonizaron algunas de las imágenes más recordadas del torneo, desde las caravanas multitudinarias hasta los festejos con aficionados de otros países.
Ahora, en casa, México volvió a demostrar que su mayor fortaleza también está en las tribunas.
El “Quiere volar” ya se escucha en el FIFA Fan Festival de Guadalajara, en las plazas públicas, en bares, restaurantes y en los alrededores de los estadios sede del Mundial. Incluso programas de televisión e influencers se sumaron a la tendencia.
Uno de los momentos más comentados ocurrió durante una transmisión en vivo del programa Sale el Sol, cuando el periodista Gustavo Adolfo Infante fue sorprendido por sus compañeros con el ya famoso coro antes de ser levantado por el equipo de producción.

Lo que más llamó la atención fue que visitantes de países como Inglaterra, Argentina, Brasil, Japón, Estados Unidos y Marruecos aceptaron participar en la dinámica junto a los mexicanos.
Las imágenes de extranjeros siendo lanzados al aire mientras coreaban “¡Quiere volar!” dieron la vuelta al mundo y reforzaron una idea que suele repetirse en cada Copa del Mundo: cuando juega México, la fiesta está garantizada.
Especialistas en comunicación deportiva señalan que el éxito del fenómeno radica en su sencillez. No requiere organización, puede realizarse en cualquier reunión de aficionados y genera videos llamativos que se comparten fácilmente en redes sociales.
Sin embargo, el éxito del “Quiere volar” también encendió las alertas de las autoridades.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México y cuerpos de Protección Civil pidieron evitar esta práctica luego de que comenzaran a reportarse accidentes durante los festejos mundialistas.
Las autoridades advirtieron que quienes cargan a la persona pueden sufrir lesiones en espalda, hombros, muñecas y desgarres musculares, mientras que quien es lanzado al aire corre el riesgo de sufrir golpes en la cabeza, fracturas, lesiones en la columna e incluso consecuencias fatales si cae de forma incorrecta.
Por ello impulsaron la campaña con el mensaje:
“Mejor que vuelen los goles, no las personas”.
En redes sociales ya circulan videos donde la falta de coordinación provocó caídas que terminaron con personas lesionadas.

Una postal que quedará para la historia
Pese a las recomendaciones, el “Quiere volar” sigue apareciendo en cada victoria del Tricolor y se perfila como una de las imágenes más representativas del Mundial 2026.
Porque así es la afición mexicana: convierte cualquier rincón en una fiesta, recibe a los visitantes como amigos y demuestra que el futbol también se juega con alegría, ingenio y pasión.
El Mundial algún día terminará, pero cuando se recuerde esta Copa del Mundo organizada en México, Estados Unidos y Canadá, será imposible no pensar en miles de aficionados vestidos de verde, blanco y rojo cantando al unísono “¡Quiere volar, quiere volar!”, un grito que nació entre la gente y terminó conquistando al planeta.
Eso sí, el llamado de las autoridades es claro: la mejor forma de celebrar es hacerlo con responsabilidad, para que lo único que siga volando sean la emoción y los goles del Tricolor.