Dentro de unos días se estará cumpliendo un año de la movilización nacional realizada por alumnos del Instituto Politécnico Nacional que, en un principio, buscaba frenar los cambios dados por un contraproyecto, surgida del modelo educativo neoliberal actual, y que pretendía cambiar la estructura de los planes de estudio de algunas carreras. El resultado de … Leer más
Dentro de unos días se estará cumpliendo un año de la movilización nacional realizada por alumnos del Instituto Politécnico Nacional que, en un principio, buscaba frenar los cambios dados por un contraproyecto, surgida del modelo educativo neoliberal actual, y que pretendía cambiar la estructura de los planes de estudio de algunas carreras. El resultado de esta iniciativa: una movilización de casi todas las unidades académicas del instituto, que se expresó en paro de actividades, marchas, mítines, exposiciones, divulgación y reuniones con autoridades federales y del propio IPN, que duraron poco más de tres meses.
Es claro que en estos últimos meses, México ha atravesado episodios críticos de seguridad y economía, pero personalmente creo que lo más grave que hemos tenido que pasar es la imperante crisis educativa. No se trata de qué cosa importa más, si el mercado y el capital, las relaciones humanas o el próximo recurso humano que hará trabajar el país, se trata de la relación que tienen cada una de estas partes para hacer funcionar la estructura completa de la nación.
El movimiento estudiantil del año pasado dejó a la vista las carencias reales que tienen instituciones como el IPN, la UNAM y la UAM, además de mostrar a todos la incapacidad que tienen las autoridades de gobierno, en todos sus niveles, de resolver problemas y llevar acciones concretas que deriven en una respuesta acertada.
Desde este acontecimiento tan fuerte, no pienso en otra cosa que no sea el avance en la calidad de educación, y no dejo de encontrar, cada vez de forma más frecuente, que la realidad que vivimos está lejos de mejorar. Es desalentador encontrar que México se encuentra en los últimos lugares de la OCDE en cuanto a desarrollo, por presentar una tendencia que tiene a las personas jóvenes trabajando, en lugar de estudiar; aflige saber que una política de austeridad va a impactar más el rubro educativo que en cualquier otro.
Soy de la idea de que las personas en conjunto y coordinación trabajan mejor, pero en México, donde lo único que se tiene es desorden con un toque de indiferencia, lo mejor es empezar por uno mismo, y encontrar a aquellos que quieren hacer algo por el país para que poco a poco se forje algo sólido y comprometido a mejorar.
Imagen Zacatecas – Jésica García Torres