La familia es un primer núcleo de organización de la sociedad; su importancia económica, educativa y cultural constituye los ejes sobre los cuales gira la sociedad. El desarrollo territorial, la constitución de regiones y centros poblaciones históricamente no se explica sin la reunión y cohesión de familias en un determinado espacio o demarcación. La familia … Leer más
La familia es un primer núcleo de organización de la sociedad; su importancia económica, educativa y cultural constituye los ejes sobre los cuales gira la sociedad. El desarrollo territorial, la constitución de regiones y centros poblaciones históricamente no se explica sin la reunión y cohesión de familias en un determinado espacio o demarcación. La familia es un actor económico, social y político, en ese sentido es el primer espacio para la actividad política, lo es mucho antes que el círculo de afinidades (amigos), escuela, asociación, sindicato, partido político y trabajo.
La sociabilidad de la familia está representado por las ideas y concepciones sobre el gobierno, los partidos y los políticos. En un segundo término las prácticas y costumbres en la dinámica interna y en la vida política de la comunidad, por ejemplo cómo y quién toma las decisiones al interior de la familia, la participación en manifestaciones públicas, la pertenencia a una asociación o partido político, y la acción de votar en los procesos electorales entre otras prácticas. En un tercer término estas las relaciones familiares representados por un vínculo directo con un personajes o personajes que ejercen o tienen posiciones de poder, ahí se diversifican las relaciones yendo en distintos niveles y grados que llegan incluso a ser imperceptibles.
En ese contexto, la familia es un actor político y es un núcleo del poder con innumerables ramas y con alcances inimaginables. Este esquema es más perceptible en sociedades poco modernas, conservadoras y con una lenta o casi nula rotación política.
La familia, sus relaciones y sus actores como mecanismos de poder son parte de los elementos informales de un sistema y régimen político como el nuestro. Su dinámica y movilidad hace a esta tipología de familia estar por encima de las dinámicas partidistas, ideológicas e incluso de las transiciones y alternancias políticas.
Las familias políticas colonizan los espacios administrativos y de poder, a partir de pactos y acuerdos transitorios para generar gobernabilidad y mayorías en comunidades políticas poco diversificadas y tradicionales. Su participación y vigencia son parte de los elementos para entender cómo se conforma el poder y una parte de su ejercicio en sociedades tradicionales donde la movilidad y pluralidad son precarias y graduales. Este tipo de representación del poder poco visible muestra como se define la vida política de una sociedad.
Nota. La familia es un cuerpo político y unidad básica de las redes de poder y de las configuraciones sociales, además de ser el vehículo que une a los sujetos con los procesos y las dinámicas sociales.
Imagen Zacatecas – José de Jesús Vela Cordero