A pesar de que ya se sabía que está en el contrato inicial y cada vez que abrimos una aplicación, se “confirmó” el rumor de que datos personales de millones de usuarios de Facebook fueron utilizados con otros fines ajenos a la red social. Según los datos revelados, Aleksandr Kogan, un profesor de la Universidad … Leer más
A pesar de que ya se sabía que está en el contrato inicial y cada vez que abrimos una aplicación, se “confirmó” el rumor de que datos personales de millones de usuarios de Facebook fueron utilizados con otros fines ajenos a la red social.
Según los datos revelados, Aleksandr Kogan, un profesor de la Universidad de Cambridge, creó una aplicación llamada “this is tour digital life”, que supuestamente brindaba un perfil y predicciones de personalidad a los usuarios que utilizaban la aplicación.
Como todas las aplicaciones, la de Kogan pedía una serie de permisos a cambio de utilizarla, entre esos permisos estaban ubicación, likes, datos sobre edad, preferencias y lo más grave datos de los amigos en Facebook del usuario.
Así en 2016, esta aplicación logró recaudar más de 87 millones de datos privados que posteriormente fueron enviados a la empresa de estrategia política Cambridge Analytics, que a su vez los utilizó para promover y favorecer la salida de Reino Unido de la Unión Europea y el triunfo de Trump en Estados Unidos.
Lo políticamente correcto es maldecir a la red y a la aplicación, pero, aunque lo que se hizo no es ético, si es legal y acorde a las reglas para los desarrolladores de aplicaciones en Facebook.
Nadie hackeó FB ni robo información, todo fue con consentimiento de las partes.
Cada uno de los usuarios autorizó la utilización de su información, seguramente la mayoría lo hizo sin leer siquiera las condiciones, pero eso ya es un asunto de responsabilidad individual.
Podrán decirme que la mayoría no lee las instrucciones ni el contrato, pero eso no nos exime de la responsabilidad individual, igual que desconocer una ley no nos exonera de su aplicación.
Por maravilloso que parezca, nada en esta vida es gratis, siempre hay alguien que asume el costo, ya sea el gobierno o los patrocinadores, en el caso de Facebook resulta imposible creer que una red tan grande y con tantas aplicaciones y facilidades para los usuarios sea completamente gratis.
Facebook es un negocio y una de las fuentes de su financiamiento es la plataforma para desarrollo de aplicaciones y venta de publicidad a través de las mismas.
Punto Final
La única forma de tener segura nuestra información en redes, es No subirla a redes, o al menos leer los contratos.
Imagen Zacatecas – Pablo Torres Corpus