México juega una interesante dicotomía internacional, desplaza millones de mexicanos al extranjero y recibe miles de refugiados provenientes de otros países. Esta es la realidad. Las causas de expulsión de mexicanos tienen su antecedente en las graves asimetrías sociales existentes desde hace más de una centuria. Esto no ha demeritado su vocación humanitaria. Los millones … Leer más
México juega una interesante dicotomía internacional, desplaza millones de mexicanos al extranjero y recibe miles de refugiados provenientes de otros países. Esta es la realidad.
Las causas de expulsión de mexicanos tienen su antecedente en las graves asimetrías sociales existentes desde hace más de una centuria. Esto no ha demeritado su vocación humanitaria.
Los millones de sirios que huyen de su país es por causa de un temor generalizado de violencia dado al creciente fundamentalismo religioso del Estado Islámico.
Las diásporas de sirios se están dando en todo el mundo. Hay países que son idóneos para recibirlos, hay otros que aunque quisieran no tienen capacidad para la recepción.
Ernesto Cordero y Javier Corral, senadores del PAN, en una actitud humanitaria han propuesto que México se convierta en un lugar de refugio para miles de sirios.
No es lo mismo un asilado político que un refugiado.
El primero pide asilo para proteger su libertad o su vida; el segundo para proteger su vida, seguridad o libertad, cuando hayan sido amenazadas por violencia generalizada o por violación masiva de derechos humanos.
Calles fue el primero que recibió a 10 mil refugiados judíos y árabes, también aceptó como asilado político en 1928 a Cesar Augusto Sandino, el prócer de las revoluciones modernas.
Cárdenas en 1936 recibió a León Trotski que venía huyendo de la feroz persecución de Stalin.
La guerra doméstica en Siria ha arrojado durante cinco años 250 mil muertos, 11 millones de desplazados, 4 millones de refugiados, 5.5 millones de menores han sido desplazados y 10 mil han muerto y más de 12 millones dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir.
La comunidad internacional ha reprochado la actuación del gobierno sirio.
Sin embargo, debe hacerse patente el Convenio de Ginebra en el que el derecho humanitario debe abrir las puertas para refugiar a miles de personas que les han sido violados sus derechos.
México bajo cualquier discurso filosófico debe privilegiar en este asunto su mística humanista, aunque no se descarta que el debate se polarice toda vez que el Estado mexicano ha sido responsable históricamente del desplazamiento de millones de mexicanos hacia EU.
¿Candil de la calle, obscuridad de su casa?
Imagen Zacatecas – Sergio García Castañeda