El reciente proceso electoral de los estados de México y Coahuila, particularmente, nos han dejado en claro que en la actualidad ningún partido político y/o candidato son capaces de alcanzar por sí solos la mayoría. El PRI ganó con muy poca diferencia, pero lo hizo gracias a su alianza con El Partido Verde y el … Leer más
El reciente proceso electoral de los estados de México y Coahuila, particularmente, nos han dejado en claro que en la actualidad ningún partido político y/o candidato son capaces de alcanzar por sí solos la mayoría. El PRI ganó con muy poca diferencia, pero lo hizo gracias a su alianza con El Partido Verde y el Partido Nueva Alianza. Esto nos deja en claro dos cosas:
-Ningún partido o candidato puede acreditar que cuenta con la voluntad mayoritaria de la población en el territorio nacional y en consecuencia, el voto de la gente es circunstancial. Obedece a factores que tiene que ver con las acciones de los gobernantes en turno, al prestigio personal del gobernante y su familia; la razonabilidad de sus obras, y el trato respetuoso o no a los gobernados y en menor caso, a factores ideológicos, y también en algunos casos a las características físicas de los candidatos, lo que de suyo acredita que la confianza o la identidad de los ciudadanos con los partidos políticos, va disminuyendo.
-Los partidos, en ese tenor, van pasando a segundo plano para dejar en primer lugar las circunstancias anotadas, que van a influir en la votación.
Cada vez más el electorado ejerce el voto diferenciado; ya no hay compromiso con unas siglas. En una elección votan por el candidato de un Partido y en otra votan por una opción diferente. Incluso vemos candidatos en un partido que antes lo fueron de otro. Por eso decimos que ya no hay partidos hegemónicos, y tal es el mensaje de la ciudadanía, que lo que debe hacer nuestro sistema democrático, es propiciar que tanto los partidos en sus procesos internos, como en los procesos constitucionales, existan opciones que permitan que se formen consensos, que se establezcan alianzas, o que existan coaliciones. Ese es el signo de los tiempos.
Todas las expresiones políticas de la actualidad se manifiestan en ese sentido. El sábado anterior éste fue uno de los temas más comentados en las cinco mesas deliberativas de la Asamblea estatal del Partido Revolucionario Institucional. Debemos abrirnos a la modernidad.
Pero también un tema muy debatido; un reclamo muy sentido, de esta asamblea deliberativa, lo fue la exigencia de que, bajo el método que sea, quienes resulten candidatos deben ser gentes de honestidad probada; de rectitud indubitable, y con experiencia para gobernar.
Ese reclamo es general; es decir; es de la población, de manera tal que, los partidos deben ser perceptivos y buscar cumplir con esto, que es una verdadera urgencia. Abatir la corrupción y la impunidad.
Imagen Zacatecas – Jaime Santoyo Castro