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Medicamentos como Ozempic podrían tener versiones accesibles tras el fin de exclusividad.
CIUDAD DE MÉXICO.- La reciente expiración de la patente de la semaglutida, principio activo de medicamentos como Ozempic y Wegovy, abre la posibilidad de que versiones genéricas más económicas lleguen a distintos mercados, incluido México.
El fármaco, desarrollado por la farmacéutica danesa Novo Nordisk, perdió exclusividad en fechas recientes en algunos mercados emergentes. En países como India, ya comenzaron a comercializarse alternativas genéricas con precios que oscilan entre 9 y 24 dólares por dosis semanal, lo que representa una reducción significativa frente a los costos actuales.
Reportes internacionales indican que este proceso de liberación de patente podría extenderse gradualmente a países como México, Brasil, China, Sudáfrica y Turquía, regiones que concentran cerca del 48% de la carga global de obesidad y diabetes.
En México, la presentación inyectable de semaglutida, comercializada como Ozempic, mantiene precios de entre 2,400 y 4,500 pesos por pluma, lo que limita su acceso para gran parte de la población. En contraste, la versión oral —similar a Rybelsus— ya se encuentra disponible en cadenas como Farmacias Similares, con costos que van desde los 879 pesos por presentaciones básicas.
En las últimas horas, el tema ha cobrado fuerza en redes sociales, donde usuarios han solicitado a Farmacias Similares el desarrollo de una versión inyectable genérica accesible. Publicaciones virales reflejan la expectativa de que los precios puedan reducirse de manera similar a lo ocurrido en India.
No obstante, también han surgido advertencias sobre los posibles efectos secundarios, como náuseas, riesgo de pancreatitis, problemas de vesícula y pérdida de masa muscular, especialmente si el tratamiento no se acompaña de cambios en la alimentación y actividad física.
Especialistas coinciden en que la llegada de genéricos podría democratizar el acceso a este medicamento, originalmente indicado para tratar la diabetes tipo 2, pero que ha ganado popularidad por su efecto en la reducción de peso, con pérdidas de hasta 15% del peso corporal en estudios clínicos.
Hasta ahora, la COFEPRIS no ha confirmado la aprobación de versiones genéricas inyectables en el país. Sin embargo, fuentes del sector farmacéutico señalan que el proceso regulatorio podría acelerarse en los próximos meses.
Aunque la expiración de la patente representa un avance importante frente a la epidemia de obesidad, especialistas subrayan que la semaglutida no es una solución milagro. Su uso debe realizarse bajo supervisión médica, con receta obligatoria y acompañado de cambios sostenidos en el estilo de vida.
El impacto real de los genéricos en México dependerá de la rapidez con la que autoridades sanitarias y distribuidores logren responder a la creciente demanda, en un contexto donde millones de personas buscan alternativas más accesibles para el control de su salud.