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24 de octubre

24 de octubre

Fortalecimiento universitario

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José Luis Guardado Tiscareño
José Luis Guardado Tiscareño

Muchas veces he utilizado este espacio para hablar sobre lo importante y relevante que es la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) para nuestra sociedad, para el desarrollo de nuestro estado y como agente de transformación para miles de jóvenes zacatecanos.

Los males y problemas que sufre nuestra Máxima Casa de Estudios son conocidos por todos, son problemas de carácter financiero que no solo afecta a nuestra universidad, sino que aquejan a un buen número de universidades públicas del país.
La solución no es sencilla pues requiere del esfuerzo, no solo de las autoridades universitarias o de los diferentes niveles de gobierno, requiere del esfuerzo colectivo y social de todos para lograr una solución integral y estructural para la institución.

Ayer la UAZ sometió a votación, a través de un ejercicio democrático y transparente, la decisión de hacer valer su derecho sindical de ir a huelga, como forma de manifestación y protesta sobre la problemática actual, pero también se otorgó la posibilidad de continuar los trabajos de manera institucional y responsable, no como forma de evadir o ignorar los reclamos que como trabajadores podemos tener, sin embargo sí apostando a que el trabajo diario, el interés institucional por encima del interés personal o grupal cuenta más para atender de manera responsable a nuestra razón de ser: nuestros alumnos.

Desde hace años y hasta el último momento se mantuvo de manera responsable y abierta un debate en torno a la problemática institucional, se vertieron puntos de vista y enfoques con los que uno pudiera estar de acuerdo o no, pero lo más importante es que ha logrado prevalecer el respeto y la tolerancia a pesar de los desacuerdos, eso es algo de lo que debemos estar orgullosos y sobre todo defender y conservar.

Hoy el contexto nacional ha cambiado, la postura gubernamental, la generación de políticas públicas y la forma de ejercer el presupuesto público es diferente; el sindicalismo se encuentra en una coyuntura en la cual se debe de repensar su actuar, no solo en la universidad, sino en todo el mundo. El relevo generacional está ocurriendo y las condiciones reales en las que viven las diferentes generaciones de profesores universitarios son muy distintas entre sí, por lo tanto la forma en la que se ponderan nuestras prioridades y expectativas son diferentes.

Este emplazamiento a huelga a dejado ver posturas que llaman bastante la atención. Por un lado, una gran mayoría perteneciente a las nuevas generaciones hemos empezado a visualizar la falta de resolución de los problemas a través del conflicto o la protesta pasiva, donde defender un contrato colectivo que simplemente no nos considera, termina por beneficiar a otros intereses.

Por otro lado, el contexto electoral en el cual se encuentra la universidad ha permitido que muchos intereses políticos y personales busquen ser atendidos por medio de mecanismos de presión que puedan servir como elemento de negociación.
Sin embargo, la mayoría de los universitarios han tomado la mejor decisión: apostar por la UAZ a través de la implementación de nuevas prácticas y actitudes que, aunque aún quedan pendientes de consolidar, lo cierto es que durante los últimos años al menos han empezado a ejercerse.

Es con el trabajo diario, los resultados latentes y el compromiso con la institución, pero sobre todo con los jóvenes que lograremos fortalecer y sacar adelante a nuestra Máxima Casa de Estudios.

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