×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Tu Municipio
Valparaíso, tierra de liberalismo
Oliverio Sarmiento 25-07-2015 19:24 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




Cortesía /
Oliverio Sarmiento / La Hacienda de Valparaíso dependía de Trujillo, pues era el sitio principal de todas las propiedades de Diego de Ibarra.
En diciembre de 1552, Ginés Vázquez del Mercado pasó por el lugar en busca de las minas de plata que le habían dicho encontraría. Ese momento es considerado el nacimiento del Valle de Valparaíso.

Pasaron 26 años y en 1578, Diego de Ibarra, propietario del sitio, fundó un mayorazgo en favor de su hija Mariana.

De 1556 a 1600, Valparaíso fue escenario de guerra por los enfrentamientos entre españoles y chichimecas, que se resistían a ser sometidos.

Gracias al nacimiento de un campamento minero en 1585, el valle se convirtió en un buen productor de ganado.

Junto a Trujillo (en Fresnillo), la propiedad más importante de Diego de Ibarra y de la que dependía el lugar, producían 33 mil becerros y 130 mil cabezas de ganado.

Las tierras fueron administradas de 1600 a 1608 por el virrey Luis de Velasco II, cuñado de Mariana.

En 1629, los herederos de Ibarra decidieron vender la propiedad a Juan Dozal Madriz, cuyo hijo, Juan, quedó como sucesor.

Justo en 1648 el Valle de Valparaíso era poblado por 60 personas, según resultados de un padrón.

Del total, 12 eran españoles; 20, naturales y el resto, castas.

Para 1695, el nuevo propietario recibió una merced del rey por 200 sitios de ganado mayor, así que entre 1698 y 1699, las autoridades trazaron los límites de cada uno y nació la Hacienda de Valparaíso.

Otro padrón se elaboró en 1689 y se registraron 275 habitantes en el valle, de los que 55 eran españoles.

El 6 de enero de 1700 se conformó la cofradía La Limpia Concepción, con indios del Arenal, acción que da pie al nacimiento de la población de Valparaíso.

Esa hermandad, con bienes propios, buscó tener su propio gobierno.

Ya se construía la capilla de su asentamiento, requisito esencial para independizarse por completo.

Opuesto a esta alternativa, Santiago García de Rodallega, yerno del dueño de la Hacienda de Valparaíso, los obligó a mudarse a Huejuquilla (Jalisco) con todo y su cofradía.

Sin embargo, quedó la advocación religiosa, que se conserva como la santa patrona: la Limpia Concepción.

Asimismo, surgió la denominada Ayuda de Parroquia, pues el templo de Valparaíso se desagregó de Trujillo (Fresnillo) y tuvo los servicios de una parroquia, como bautizar.

La mayoría de las haciendas del municipio se conformaron a partir de 1712, cuando se desagregaron de los 200 sitios de Juan Dozal hijo.

Es así como surge San Mateo, San Agustín, San Antonio de Sauceda, Ameca, San Juan Capistrano y San Antonio de Padua.

En 1826, los vecinos de los alrededores de la Hacienda de Valparaíso solicitaron un ayuntamiento.

Sin embargo, esta petición fue rechazada porque no se cumplía con los requisitos, como el número de habitantes y tener un terreno propio que no fuera una hacienda.

Los interesados insistieron durante años y según los estatutos cumplidos, el 13 de marzo de 1845 logran el título de Villa para el poblado.

Para 1851 fue posible que se consolidara la municipalidad con su ayuntamiento.

En 1917, Valparaíso fue declarado municipio libre por la Constitución Política de ese año y un año después, el 9 de enero, es ratificado este nombramiento por la Constitución del estado.

Edificios históricos


(Cortesía)

San Juan Capistrano
La hacienda con ese nombre se comienza a construir desde 1742. Pocos años después, cambia su sede al lugar donde está actualmente. La finca se destina a la plantación de caña de azúcar y dulce de piloncillo. Durante el mandato de Benigno Soto Robles es modificada y adecuada a las necesidades económicas.


San Antonio de Padua
Finca que consta de dos edificios. El primero, desde 1741; el segundo, amplio y opulento desde 1841, perteneció al Conde de San Mateo, y en el siglo 19 a Benito del Hoyo, padrino de bautizo de González Ortega. Fue escenario de la Guerra de Independencia y la Revolución.


(Cortesía)

Hacienda Astillero
La hacienda recibe esta categoría y nombre en 1904, cuando se termina de edificar la capilla, pues era uno de los requisitos. La advocación a quien está dedicada es la Virgen del Refugio. El dueño es José Antonio Felguérez. 


Casa grande y capilla de San Mateo
Su construcción se lleva dos años y concluye en 1738. Es propiedad de Fernando de la Campa y Cos, quien se convirtió en el Conde de San Mateo. De 1850 a 1878 es ocupada como oficinas de la municipalidad del mismo nombre. Para 1963 es más notorio su deterioro, por lo que se mantiene como atractivo.

Presidencia municipal
En 1698 comenzó a construirse, con su capilla. Era la casa grande de la Hacienda de Valparaíso. Fue remodelada y ampliada en 1712. Otra intervención fue en 1854, con autorización del obispado de Guadalajara, por lo que los vecinos comenzaron a darle la compostura y ampliación que mantiene hasta la actualidad.

Festividades

La Purísima Concepción es la patrona de Valparaíso. Nació como cofradía, llamándose La Limpia Concepción en El Arenal, hoy Santa Rosa, Jerez.

En 1854, el papa Pío IX determinó que el 8 de diciembre se honrara a la Purísima Concepción. Las actividades iniciaron con las “fiestas juradas”, antecedente de la feria, que desde 1956 se realiza como hasta hoy.

A esa celebración se le une la de la Virgen de Guadalupe en la cabecera municipal, por su cercanía a la fecha.

Las principales festividades de las localidades son las dedicadas a su santo patrono, como el caso de la Virgen del Refugio.

Esta imagen es venerada en Astillero, San Juan Capistrano, La Boquilla y Peñitas de San Mateo los primeros días de julio.

En la cabecera hay dos coloquios: el dedicado a la Santa Cruz, el 3 de mayo; y el de Adán y Eva, el 24 de diciembre.

Ambos los realizan en la Capilla del Santo Niño. Su tradición es de largos años y se han convertido en el elemento cultural sobresaliente.

También importante es la Semana Santa, tiempo en que se desarrolla el vía crucis viviente en lugares como Trojes, Lobatos y el Astillero. En Valparaíso, comienza con un desfile de cómicos, que representan los siete pecados capitales y otros personajes.

Platillos típicos

Los más representativos: Los platillos más representativos en la historia del municipio son el queso añejo y la reliquia.

San Mateo, Cueva Grande, Purísima de Carrillo y Ciénega Grande conservan el gusto y sazón de un buen queso, con recetas de los mismos hacendados, que extendieron la forma de elaborarlo.

Añejo no es porque se deja muchos días, sino porque se elabora con la leche de las vacas que amamantan a becerros “añejos”; es decir, que tienen de 6 meses a 1 año de edad.

La reliquia es un platillo elaborado desde el siglo 19. Se ofrece a la población como una manda por el milagro concedido a determinadas personas.

Son comunes las reliquias a San José, Santa Ana, San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe.

El origen de su expansión fue el rancho de Santa Ana, por lo que se dio a conocer con su mismo estilo: elaborada con siete pastas y asado de boda.

Leyenda

La maldición de fray Francisco Bañuelos
Desde 1876 los hacendados desplazaron a los liberales.

En San Mateo, el fray Francisco Bañuelos  enseñó a los feligreses a cultivar su espíritu creativo con la elaboración de artesanías.

Nada contentos con esa instrucción, los dueños de San Mateo buscaron cómo deshacerse del religioso, así que inventaron que  tenía quereres con una doncella a la que pretendía uno de los hijos.

También dijeron que él había sido cómplice de unos ladrones en 1878.

Con su  expulsión, el fraile maldijo a la gente, a la hacienda y los propietarios.

En 1906 cayó una tormenta de granizo del tamaño de huevos de guajolotes, por lo que los pobladores supieron que se cumplía la maldición. Muchos pidieron perdón, otros murieron del susto.

Pese a la distancia, desde la Hacienda de Valparaíso el padre Jesús Nava observó al gigante dragón que se formó con las nubes en San Mateo, por lo que conjuró para que se retirara.

Los ríos y arroyos crecieron a tal grado, que arrasaron con casas, corrales y personas de la Alameda, Ranchito de la Cruz y Guanajuato.

Visita obligada


La Sierra de Valparaíso ofrece espacios como Los Fortines, Atotonilco y El rincón de la mula para disfrutar de la naturaleza, por lo que  se puede acampar, hay cabañas, renta de cuatrimotos, turismo de montaña y otros servicios propios de estas Unidades de Manejo Ambiental.


(IMAGEN)

El Museo Regional exhibe piezas e imágenes de las diferentes épocas de la historia del municipio, así como algunas artesanías propias del lugar y herramientas de trabajo, medicina y tecnología.


(Cortesía)

Disfruta de las aguas termalres disponibles desde 1717, écpoca del conde Fernando de la Campa y Cos. Existe el Paraíso Termal y el Paraíso Resorts, los centros vacacionales más importantes de Valparaíso.


(Cortesía)

La Florida es es el principal sitio arqueológico. Las tumbas de tiro caracterizan la cultura Bolaños. Data del siglo 5. Ya se  organiza un museo.

El personaje

Roberto Sánchez Reyes: Nace el 7 de junio de 1946, en Santa Mónica de Viudas, lugar conocido como Vicente Escudero, Valparaíso, el mismo día que en el país se conmemora la Libertad de Expresión.

Es “traído por los huicholes” durante la peregrinación de su regreso.

Desde adolescente aspira a la libertad y la lucha social. Por la necesidad de costear sus estudios, comienza a vender libros “por pedido”, de manera que después termina por instalar la Librería Don Quijote de la Mancha.

Así concibe la idea de dar vida a los libros que en la ciudad morían y desde hace más de 20 años comienza a acopiar textos para donarlos a la Biblioteca Municipal de Valparaíso.

Ha donado más de 21 mil libros. Por esa razón, el 23 de abril de 2015, el cabildo acuerda dar a la  Biblioteca de Valparaíso el nombre Licenciado Roberto Sánchez Reyes.


La biblioteca municipal lleva su nombre.

Ubicación

Ciudadanos Ilustres

J. Jesús González Ortega: Nace en San Mateo en 1819. A los 11 años radica en Mezquital del Oro. Abraza el liberalismo desde 1853. Es diputado por Tlaltenango, luego gobernador de Zacatecas. Después encabeza las fuerzas contra los conservadores. Lee más de 5 mil libros. Muere el 28 de febrero de 1881 en Saltillo.

María Esther Talamantes Perales: Nace en 1920, en Valparaíso. Destaca como promotora del voto femenino en México en 1952. Crea la Federación Internacional de Abogadas. Funda y preside la Academia Mexicana de Derecho Internacional en 1973. Muere el 9 de febrero del 2015.


Crea la Federación Internacional de Abogados.

Manuel Felguérez Barra: Originario de San Agustín, nace en 1928. Desde los 7 años vive en la Ciudad de México siendo miembro de los Scouts. En Francia desarrolla la pintura y el arte plástico.

Es uno de los creadores de arte abstracto más importantes del país. Por su iniciativa, abre en Zacatecas el museo que lleva su nombre, con colecciones propias y de otros artistas. La Casa de Cultura de Valparaíso lleva su nombre. En 10 de abril del 2015 dona 20 obras.

Petra Bonilla Castañeda: El 18 de marzo de 1950 nace en Valparaíso. Se convierte en enfermera, técnica radióloga, periodista, poeta y escritora. Imparte talleres en teatro y pintura. También trabaja en televisión y radio. Da clases en la Universidad Sämann de Jalisco, en Tijuana. Colabora en periódicos y varias revistas.

Juan Carlos Villegas Cosío: Potrero de Gallegos es su terruño desde el 5 de noviembre de 1971. En 1992 estudia Artes Plásticas en la UAZ. Gana varios premios desde 1996. Participa en exposiciones colectivas en México, Estados Unidos y Europa. También ha realizado catálogos individuales.