×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Tu Municipio
El Salvador, joya del semidesierto
Marco Arteaga 15-08-2015 19:26 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




Cortesía /
Cortesía / Los atardeceres en el municipio regalan mágicas estampas.
Cortesía / El Templo del Divino Salvador es el más importante.
Todos los pueblos tienen una historia, la cual conocemos por medio de narraciones que cuentan los habitantes del lugar o a través de investigaciones que develan sus destacados acontecimientos.

La historia del municipio El Salvador es necesario conocerla, porque lleva consigo las descripciones y relatos de cómo se conformó.

San Salvador, hoy El Salvador, es uno de los municipios más pequeños del estado, con 2 mil 710 habitantes, distribuidos en la cabecera y seis comunidades, según datos del Censo de INEGI 2010.

La cabecera municipal tiene forma de damero, recuerda aquellos antiguos trazos españoles, hechos por disposición del rey Felipe II a finales del siglo 16. Al poniente de El Salvador cruza la Sierra del Astillero, denominada Sierra de Matehuapil y conocida por los habitantes como Sierra del Machetazo.

Durante la época prehispánica, este lugar fue habitado por diferentes etnias derivadas de los chichimecas, los cuales fueron: huachichiles y  zacatecos.
Por evidencias encontradas en piedra (petroglifos) de arte rupestre, localizado en los límites del municipio, inferimos que existió un asentamiento huachichil.

Los indios que habitaron la región andaban desnudos, sin tener un lugar fijo.

No estaban organizados bajo alguna norma para poblar y construir casas.

Tampoco trabajaban la tierra, sus actividades primordiales fueron la cacería y recolección de raíces y frutos, principalmente la tuna y el mezquite.

El antecedente más remoto de la propiedad de un colonizador en la región nos remite a Francisco de Urdiñola, quien a partir de su presencia en el Real de Minas de Mazapil, aglomeró una gran cantidad de tierras durante varios años.

Éstas fueron la base del gran marquesado de San Miguel de Aguayo, que gracias a la tradición oral, en  nuestros días se conoce su influencia en el territorio.

San Salvador no quedó desarticulado de los diversos acontecimientos históricos que han marcado al estado de Zacatecas y al país.

Por ejemplo, la Revolución Mexicana desencadenó en 1910 una disputa por los terrenos de San Salvador y Matehuapil, entre la Hacienda de El Salado, circunscrita en el estado de San Luis Potosí, así como la Compañía Agrícola y Textil de El Salvador, ubicada en la propia congregación municipal de El Salvador.

Al respecto, otro punto a destacar es la importancia política de la Congregación de El Salvador, la cual va estar presente durante gran parte del siglo 20 hasta que el lugar se convierte en municipio.

Sin duda, es decisivo rescatar la historia de un lugar y darla a conocer para comprender su presente.

Ubicación

Visita obligada


La Plaza Prinicpal es el punto de reunión entre seres queridos que deseen sentarse un momento a descansar o disfrutar del ambiente. Aunque su estructura es sencilla, es un sitio emblemático en el municipio. (Cortesía)


Tanque Nuevo es la comunidad más grande del municipio, donde se puede pasear tranquilamente por su plaza y visitar su templo, dedicado a la Virgen de Guadalupe. En noviembre, es el lugar ideal para degustar las sabrosas gorditas de horno. (Cortesía de Marco Arteaga)


Visita la plaza en honor a los revolucionarios de El Salvador, donde se puede pasar una tarde tranquila para pasear con la familia. (Cortesía de Marco Arteaga)


Petroglifos de arte ruprestre de tribus chichimecas se pueden apreciar en un pequeño sitio a unos 5 kilómetros de la cabecera. (Cortesía de Marco Arteaga)

Leyenda

Se le hizo tarde a la bruja
Corría el año de 1972, cuando el matrimonio conformado por Natalia y Clemente Hernández acudieron al panteón a visitar a sus difuntos.

Mientras oraban, escucharon un ruido estremecedor y al voltear al lado sur del camposanto, vieron caer un animal, que al pisar postrarse en una tumba, se convirtió en una mujer.

Fue tanto su asombro, que salieron corriendo a dar parte al presidente municipal, Antonio de León, quien envió a dar fe de los hechos al comandante de la policía Bartolo y otro acompañante.

La orden era llevar a la mujer a la comandancia. Fue tanto el asombro de la población ante el hecho, que pronto se juntaron para verla.

Sin embargo, solo pudieron ver su cuerpo, ya que su rostro era cubierto por su cabello.

Al retirarse la gente, el presidente se acercó a ella, pues ya había sido llevada a la comandancia, y también ocultó su rostro.

Le preguntó, “¿de dónde eres? ¿A dónde vas? ¿A qué te dedicas? Quédate, mañana te llevamos hasta la puerta de tu casa”.

La mujer no contestó los cuestionamientos, pero le dijo, “¿te leo las 12 verdades? ¿Te leo las cartas?”

La mujer adivinó que él tenía unos hijos muy guapos y estudiando en otra ciudad; se portó muy cordial con él, todo lo contrario a lo sucedido con  el comandante y su acompañante, a quienes maldijo.

La bruja se molestó mucho con el ayudante de Bartolo por haberla llevado para resguardarla de la gente, así que predijo su pronta muerte: una casa se vino abajo sobre él.

Durante el transcurso del día estuvo vigilada, pero al caer la tarde convenció al custodio, Bartolo, de que la dejara salir al baño.

En un abrir y cerrar de ojos, la mujer desapareció. No se supo nada más de ella, solo que se resguardó ahí mientras volvía la noche, ya que le amaneció y se le había hecho tarde. 


(Cortesía de Marco de Arteaga)

Platillos típicos

Cabuches: Son las flores de las biznagas cocidas o guisadas, que se pueden cocinar como cualquier sopa y con huevo.

Queso de cabra: Se consume el producto procesado y elaborado de manera natural, con el mismo cuajo del ganado caprino.

Asado de boda: Lleva carne de puerco o res en trozos y salsa roja, elaborada con tres tipos de chile, el guajillo, mirasol y ancho, con cebolla, ajo, laurel, canela, mejorana, pimientas gordas, cominos y sal al gusto.

(Cortesía de Marco de Arteaga)

Gorditas de horno: Se elaboran principalmente para el mes de noviembre, para conmemorar el Día de Muertos. Pueden ser de dulce, comida, queso, coloquialmente conocidos en otros lugares como condoches; su preparación es base de maíz.

(Cortesía de Marco de Arteaga)

Edificios históricos


Templo del Divino Salvador

El recinto está consagrado a la imagen del Divino Salvador. Sufre un incendio durante el mandato del presidente Jesús Cepeda , que le ocasiona daños en el altar mayor y  la imagen del santo patrono se quema. Posteriormente,  la familia Quijano regala una nueva, que fue traída de España. (Cortesía)


Estación del ferrocarril
Este edificio funge como oficina de la Estación San Salvador. Deja de funcionar como tal aproximadamente a principios de la década de los 90, cuando los trenes ya no transportan pasajeros. De esta estación partía la gente con destino a Monterrey, la Ciudad de México y Laredo. (Cortesía de Marco Arteaga)


Escuela Primaria General Matías Ramos Santos
Matías Ramos Santos, siendo gobernador del estado, ordena edificar un espacio adecuado para cubrir  las necesidades educativas en su terruño. Sin embargo, la construcción no fue acorde a lo planeado y el edificio fue abandonado. La maestra Asunción García rescata el lugar y le da el uso para el que fue hecho. (Cortesía de Marco Arteaga)

Festividades

El 25 de diciembre, El Salvador venera a su santo patrón, El Divino Salvador. Un día antes concluye el novenario y las tradicionales posaditas organizadas por las familias de la cabecera municipal.

También se hace sentir la presencia de peregrinos de las comunidades y de las ciudades de Saltillo, Coahuila y Monterrey, acompañados por la danza de matlachines y jinetes a caballo.

El 24 de febrero se celebra el natalicio del general Matías Ramos Santos, oriundo de este lugar, con un desfile por las principales calles de la cabecera municipal. Las actividades terminan con un festival cultural, donde participan las instituciones educativas del lugar.

Durante Semana Santa se sigue la tradición religiosa heredada por los conquistadores españoles, así que el Viernes Santo se representa el vía crucis viviente y el sábado, la gente se reúne en la plaza para romperse cascarones de confeti.

En noviembre, los días 1 y 2,  la población lleva flores y coronas a sus difuntos.

El Divino Salvador se venera en diciembre. (Cortesía de Marco Arteaga)

El personaje

Asunción Gracía Ramírez: Nació en este terruño del semidesierto zacatecano.

Fue egresada de la primera generación de la Escuela Normal Rural General Matías Ramos Santos, de Loreto.

Sus primeros años como docente altruista los desempeñó en Coahuila, a donde fue asignada por la Secretaría de Educación Pública.

Posteriormente,  se trasladó a su pueblo natal, solicitando la apertura de la primera escuela primaria rural del municipio, otorgándole el nombre del General Matías Ramos Santos.

Ahí prestó su servicio por varios años, siendo maestra unitaria; por sus aulas pasaron varias generaciones de El Salvador.

La maestra Chonita, como se le dice de cariño, tiene 97 años, lidia con la enfermedad de demencia senil atrapada en su pasado como docente altruista.

Lamentablemente su familia aún no ha autorizado la realización de un homenaje en el que ella esté presente y se pueda reconocer su obra.

Ciudadanos ilustres


(Cortesía de Víctor Manuel Ramos Colliere)

Matías Ramos Santos (1891-1962): Nació el 24 de febrero de 1891 en San Salvador, entonces comunidad de la municipalidad de Concepción del oro, perteneciente al partido de Mazapil.

Tras haber sido campesino y obrero en las minas de la región.

En pleno auge del movimiento revolucionario y atraído por sus ideales, a los 20 años se incorporó a las filas del ejército maderista como soldado el 18 de marzo de 1911, comandado por el entonces capitán Gertrudis Sánchez.

Llegó a ser general de División, por rigurosa escala jerárquica, debido a sus méritos en campaña.

Combatió a federales, villistas, orozquiatas, huertistas y estradistas, comprobando su participación en 65 hechos de armas.

Entre los principales cargos militares que ocupó, destaca su actuación como titular de las Jefaturas de Operaciones Militares de Zacatecas, así  como comandante de la 5, 17, 22 y 26 zonas militares, así como de la 9 Región Militar.

También fue oficial mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional y subsecretario del 1 de junio de 1929 al 10 de agosto de 1930.

Asimismo, ocupó el cargo de secretario en esa dependencia, del 1 de diciembre de 1952 al 30 de noviembre de 1958.

El destacado militar también fue presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI; diputado federal por Zacatecas y gobernador del estado.

Falleció en la Ciudad de México el 4 de marzo de 1962.