

Kim Jong-un | Foto: Cortesía.
La Asamblea Popular Suprema ratificó su liderazgo con votación casi unánime.
PYONGYANG.- El líder norcoreano Kim Jong-un fue reelegido como presidente de la Comisión de Asuntos Estatales, consolidando su posición como jefe de Estado, durante la primera sesión de la XV Legislatura de la Asamblea Popular Suprema, informó la agencia oficial KCNA.
La designación se llevó a cabo en una sesión protocolaria celebrada en Pyongyang, donde los 687 diputados recién electos ratificaron por unanimidad el liderazgo de Kim, en un proceso caracterizado por la ausencia de competencia política.
De acuerdo con cifras oficiales, las elecciones parlamentarias del pasado 15 de marzo registraron una participación del 99.99%, con un respaldo del 99.93% a los candidatos únicos, lo que refuerza el carácter controlado del sistema electoral norcoreano.
El cargo de presidente de la Comisión de Asuntos Estatales coloca a Kim como máxima autoridad política y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, consolidando el poder que ejerce desde 2011, tras la muerte de su padre.
La reelección ocurre semanas después de que el líder fuera ratificado como Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea, durante un congreso celebrado en febrero de 2026, en un proceso igualmente sin oposición.
Aunque los resultados oficiales reportaron un 0.07% de votos en contra, lo que medios estatales calificaron como un hecho “sin precedentes desde 1957”, analistas internacionales coinciden en que el sistema electoral del país carece de competencia real, al existir un solo candidato por circunscripción y sin campañas opositoras.
En redes sociales, la noticia generó principalmente reacciones irónicas, con usuarios que cuestionaron la previsibilidad del resultado mediante comentarios como “¡Inesperado!” o “¡Qué sorpresa!”, reflejando el escepticismo global.
Durante la sesión legislativa también se abordaron posibles reformas constitucionales, aunque hasta el momento no se han dado a conocer detalles. Expertos internacionales siguen de cerca la posibilidad de que el régimen formalice la postura de “dos Estados hostiles” entre Corea del Norte y Corea del Sur, lo que endurecería aún más su política exterior.
Kim Jong-un, de 42 años, mantiene un férreo control del poder dinástico iniciado por su abuelo, Kim Il-sung, y continuado por su padre, Kim Jong-il.
Su administración se ha caracterizado por el impulso al programa nuclear y de misiles, así como por un aislamiento internacional sostenido y el endurecimiento de sanciones por parte de diversas potencias.