Don Abel aún trabaja de zapatero - Imagen Zacatecas

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Don Abel aún trabaja de zapatero

Don Abel Flores Vásquez trabaja en Plateros de zapatero, reparando todo tipo de calzado.

Ángel Martínez

   |  6 octubre, 2020

Aprendió este trabajo desde que era niño. Foto: Ángel Martínez.

FRESNILLO.- Hay oficios que un se resisten al paso del tiempo y de épocas, pues aún resultan útiles para quienes los requieren, lo cual justifica la existencia de personas como don Abel.

Abel Flores Vásquez trabaja en Plateros de zapatero, por lo que reparar todo tipo de calzado no es problema para él.

Lleva más de 25 años reparando zapatos.

Tiene un local ubicado a tan solo unas cuantas calles del templo del Santo Niño de Atocha.

Comenzó a trabajar de zapatero hace unos 25 años; en esa época había muchos zapateros; sin embargo con el paso del tiempo y la disminución de la demanda dejaron de trabajar.

Don Abel dijo que actualmente en el municipio existen entre seis y siete personas que se dedican a la reparación de calzado.

Aquí pueden venir para que le reparen sus zapatos.

“Desde pequeño mi familia, mis tíos me enseñaron y la necesidad me obligó a desarrollar lo que aprendí y es en lo que he vivido estos años”, añadió.

Cada día acude a trabajar desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde en su taller y, en algunas ocasiones, recibe trabajo en su casa.

Zapatos desechables

Los zapatos y tenis son cada vez más desechables, pues las industrias que succionan dinero prefieren hacer cosas de menor calidad para que se siga vendiendo seguido su mercancía.

Y aunque muchos zapatos ahora se vean bonitos, éstos duran muy poco a comparación con los que se hacían antes, los que no sólo la suela era duradera, sino también el cuero con que estaban fabricados.

Don Abel es de los pocos zapateros que aún quedan.

La industria del zapato desechable ha obligado a que las personas acudan menos a reparar un zapato, por lo que buscan opciones económicas para la reparación.

“Ya casi no hay zapatos que sean cocidos, todos vienen pegados, los compra la gente y a las dos o tres semanas semanas se le despegan y es cuando algunos acuden conmigo para cocerlo antes o cuando se despegó”, dijo.

Lo malo con los zapatos desechables es que va perdiendo este trabajo.

Flores Vásquez detalló que pese al panorama que a veces no es fácil intenta mantenerse en esa actividad, que es la aprendió a realizar desde niño.

Se esmera en hacer bien su trabajo.
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