

Quedan algunas evidencias de que por ahí pasó la Toma de Zacatecas. | Foto: Imagen
Este templo fue construido en honor a la Virgen de Guadalupe
ZACATECAS.- Si un día quieren llenarse de historia e ir a conocer muchas antigüedades, debe de darse una vuelta por el templo de nuestra Señora de Guadalupe o como, todos le decimos, Guadalupito.
En nuestro queridísimo Zacatecas tienen muchas edificaciones religiosas y todo el mundo se conoce ya de cabo a rabo los lugares típicos del centro histórico.

Este lugar se edificó en el año de 1891, y es uno de los centros religiosos más importantes de nuestra entidad y por ser tan viejo le ha tocado de todo.
Por ejemplo, sobrevivió a la lucha revolucionaria, conocida como la Toma de Zacatecas, algo que no pasó con otros edificios que acabaron demolidos entre los disparos y cañonazos, dejando puros escombros.
Si uno se pone a ver con atención el templo de Guadalupito, puede ver que en el frente del templo, y en otras partes, aún quedan algunas evidencias de que por ahí pasó la Toma de Zacatecas.
Pero como haya sido las torres todavía aguantan y van para largo, ya que fue hasta hace unos añitos que se concluyeron, por eso es que se puede ver que su cantera tiene un tono distinto.

Para los que no sepan ubicarlo, el templo se encuentra entre la avenida González Ortega y la Morelos, ahí por los “Originales tacos envenenados”.
Como ya saben, nuestro querido Zacatecas está lleno de jardines que pueden encontrar de todo, hay muchos tipos de árboles, incluso hay unas palmeras enormes que la hacen lucir mucho y que la hacen diferente de otras iglesias.
Se cuenta que esta iglesia es una de las más bellas, su construcción estuvo bajo el mando y dirección de un arquitecto que en sus tiempos era la mejor. Este trabajo lo realizó un gran arquitecto llamado Refugio Reyes.

Pero eso no significa que todo lo acabaran pronto, la cúpula (ese techo redondito de las iglesias) no la acabaron sino hasta el año de 1940. Casi unos 50 años después de que empezaran la construcción.
Pero no sólo por afuera este lugar es hermoso, si se mete puede toparse con pinturas de los artistas del momento como: José de Alcíbar, Miguel Cabrera y Cristóbal de Villalpando.
Este templo fue construido en honor a la Virgen de Guadalupe, pero también tenía un espacio entre sus rincones para el Señor de los Guerreros.
Es decir, una figura de Cristo crucificado, que se fabricó en Michoacán por allá el siglo XVI, la cual está hecha a base de pasta de maíz y que hasta el día de hoy se mantiene.

Según cuentan, esta pieza, en su recorrido pasó por una hacienda en Sauceda de la Borda y fue ahí donde se le dio el nombre “el Señor de los Guerreros”, ya que le perteneció a una familia con ese apellido.
Y luego, en situaciones desconocidas, acabó adornando el centro de Nuestra señora del Patrocinio en la Bufa. Para la cristeada, allá por 1926, lo guardaron porque se hizo una guerrilla donde mataban curas y los templos acabaron cerrados.

Entre tanta trifulca, fue hasta 1942 que el Señor de los Guerreros llegó a lugar en la iglesia de Guadalupito .Actualmente la gente los visita en dádivas y agradecimientos porque es muy milagroso, según dicen.
Y ahora ya se la saben y, por si andan urgidos por ayuda divina o si tienen una visita que quiere turistear por la ciudad; pueden lanzarse de visita al templo de Gudalupito.