Con la ilusión a flor de piel, Esmeralda Pinedo Martínez se convirtió en una hermosa señorita al cumplir sus 15 años. Para una ocasión tan memorable, la joven acudió a una ceremonia religiosa a la Capilla de Nuestra Señora del Patrocinio, enclavada en la cima del Cerro de La Bufa. Esmeralda recibió las bendiciones postrada … Leer más
Con la ilusión a flor de piel, Esmeralda Pinedo Martínez se convirtió en una hermosa señorita al cumplir sus 15 años.
Para una ocasión tan memorable, la joven acudió a una ceremonia religiosa a la Capilla de Nuestra Señora del Patrocinio, enclavada en la cima del Cerro de La Bufa.
Esmeralda recibió las bendiciones postrada en el reclinatorio, mientras el presbítero le deseaba el mayor de los éxitos en su nueva vida como adolescente.
Le aconsejó enfocarse en su familia para continuar por el sendero del bien y forjarse un destino prometedor a base de esfuerzo y constancia.
La quinceañera estuvo acompañada por sus padres, Rosa Esmeralda Martínez y Francisco Javier Pinedo, además de su hermana mayor, Nohemí, quien lució sumamente emocionada.
Los testigos de la bendición de Esmeralda fueron sus padrinos, Rosa Márquez Esquivel y Antonio Aluche Mercado.
La joven desfiló por la capilla con un vestido clásico color azul menta combinado con púrpura, conformado por un corsé bordado con cristales plata y un faldón con acabado de holanes.
Al término de la celebración eucarística, Esmeralda se fotografió con sus padres, padrinos y sus siete chambelanes.
Luego, alrededor de 250 invitados asistieron a la recepción de la quinceañera que su mamá y hermana le organizaron.
El salón Argentum de la capital fue el lugar elegido para realizar el festejo, por lo que se decoró con flores y predominó el color azul menta en la mantelería y la decoración.
Esmeralda se presentó como toda una princesa ante sus invitados para bailar el clásico vals con sus chambelanes y luego con su papá y su padrino.
La cena fue un aspecto importante para agasajar a los invitados, por lo que el menú del festejo estuvo compuesto por la tradicional birria, acompañada de arroz, frijoles y diversas salsas.
Los invitados brindaron por la felicidad de Esmeralda y le obsequiaron diversos artículos como ropa, perfumes y accesorios, además de disfrutar de la velada, que se postergó hasta después de las 2 de la mañana.
Imagen Zacatecas – Raúl Silva