María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta Castera es mejor conocida como Angela Peralta, El Ruiseñor Mexicano, una mujer que se abrió paso gracias a su magnífica voz. Este año se conmemoran 172 años de su natalicio, es originaria de la Ciudad de México y era de origen humilde, esto nunca fue impedimento … Leer más
María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta Castera es mejor conocida como Angela Peralta, El Ruiseñor Mexicano, una mujer que se abrió paso gracias a su magnífica voz.
Este año se conmemoran 172 años de su natalicio, es originaria de la Ciudad de México y era de origen humilde, esto nunca fue impedimento para que sus padres la impulsarán a estudiar y a crecer académicamente, siempre buscando el impulso artístico.
Peralta se destacaba por su gusto por la poesía, el piano, la composición, así como su facilidad para dominar el francés y el italiano, así como un gran conocimiento de la historia de México, historia universal y geografía.
El ruiseñor mexicano nunca sobresalió por su belleza, ya que era de baja estatura, obesa, con una nariz prominente y grandes ojos saltones, todo cambió cuando a la edad de 8 años cantó en público la cavatina del Belisario de Gaetano Donizetti.
Su talento quedó al descubierto y fue entonces que inició con sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música y fue alumna de Agustín Balderas, miembro del jurado del Concurso para musicalizar el Himno Nacional.
En 1860 a la edad de 15 años debutó en la ópera El Trovador de Verdi en el Teatro Nacional de la ciudad de México, ahí se padre la llevó a Europa para que perfeccionara sus técnicas y su talento, convencido de que sería una de las mejores en el ámbito de la música.
Fue a Italia y en 1862 actuó en “Lucía de Lammermoor” ante el más difícil de todos los públicos, el de la Scala de Milán y esto le sirvió para ser invitada a cantar ante Víctor Manuel segundo y su esposa, con una representación de La Sonámbula de Bellini.
Algunos informes de los cronistas de la corte, dicen que tal interpretación fue tan aclamada que la Peralta salió a agradecer a su público las ovaciones otorgadas 32 veces.
A partir de aquella presentación inició con giras en ciudades como Turín, Lisboa, Alejandría, Génova, Nápoles, San Petersburgo, Madrid y Barcelona, fue en España que recibió el título de “Ruiseñor Mexicano”, con el que la posteridad la conoció.
Al poco tiempo recibió la invitación de Maximiliano de Habsburgo para regresar a su patria y cantar frente a los emperadores, así que llegó a México en 1865.
A partir del fusilamiento de Maximiliano en 1867, Peralta inició nueva gira por otras tierras como Roma y Madrid, triunfó de nuevo con Aída y La Bohemia y estrenó obras de su autoría en las que reflejaba su formación europea, pero también expresaba el amor que tenía por su país como México, la danza Un recuerdo a mi patria, la fantasía Nostalgia, el vals Adiós a México, entre otras.
Su carrera se estancó por problemas de amor y familiares pero no sería por mucho tiempo, regresó a México con la decisión de recorrer el país, recuperada y luminosa, tuvo mucho éxito durante un par de años, hasta que llegó a Mazatlán.
En el puerto se había propagado una epidemia de la fiebre amarilla y al día siguiente de su llegada, dirigiendo el ensayo para la representación de Aída comenzó a sentirse mal.
El 26 de agosto contó la prensa que de los 80 miembros que integraban la Compañía, solo quedaban con vida dos, Ángela Peralta murió, rodeada de historias legendarias el 30 de agosto de ese 1883.
Imagen Zacatecas – Redacción