Múltiples aspectos inspiraron al pintor Diego Montoya para crear su más reciente colección llamada Curvismo, que se encuentra en espera de ser expuesta al público. El amor, la alegría, su entorno, una mujer llamada "Angy", el proceso de cambio que experimentó desde que inició la obra hasta que la terminó, así como su constante idea … Leer más
Múltiples aspectos inspiraron al pintor Diego Montoya para crear su más reciente colección llamada Curvismo, que se encuentra en espera de ser expuesta al público.
El amor, la alegría, su entorno, una mujer llamada "Angy", el proceso de cambio que experimentó desde que inició la obra hasta que la terminó, así como su constante idea de plasmar la poética del sonido en los lienzos, fueron motores para la obra.
El autor, explicó que detrás de todo el resultado hay una investigación matemática respecto a los formatos poco convencionales que usó y de la geometría: “Ha sido algo agradable y muy arduo”, comentó.
Dípticos, trípticos y polípticos son 15 de las 25 obras, estos términos se refieren a obras hechas con dos, tres o más piezas.
Antes de crear cada cuadro, Montoya hizo un boceto o plano con anotaciones propias, que lo guiaron para agregar colores, curvas y texturas.
A partir de una pintura hecha sobre tres cuadros, comenzó a experimentar con las texturas hechas por él mismo sobre el lienzo, las que comenzó a perfeccionar en 10 pinturas de 45×60 centímetros que se sumaron a la colección.
“Primero hay texturas, después se convirtieron en un lenguaje, en una escritura musical y poética, así como en un lenguaje abstracto muy subjetivo, entonces nace una nueva escritura para la obra que estará detrás del color” describió el colombiano.
Explicó que su inspiración como artista se nutre de muchos factores: “Se alimenta de esa cotidianeidad, esas cosas que nos pasan, ese amor o cariño que tenemos por la vida, por el entorno donde estamos, el atardecer o el amanecer, también se alimenta nuestro interior por lo que sentimos por quienes amamos, eso interior sale y lo expresamos por medio de la obra, por medio de Curvismo”.
Hecha con acrílico sobre lienzo, tela y papel, el conjunto de obras está listo para exhibirse, la propuesta fue entregada por Montoya al Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde y ahora está en espera de un veredicto y poder llegar a un museo donde el público pueda apreciar su trabajo.
Imagen Zacatecas – Daniel Torres