

El nombre completo de esa vialidad es José María Rodríguez, quien fuera un héroe de la Independencia de Zacatecas.
GUADALUPE.- Una o varias veces hemos pasado por la avenida Rodríguez, una de las más bonitas en los alrededores de la capital, donde antaño, los ricos del siglo XIX solían recorrer sobre el entonces piso de bola en sus lujosas carretelas, acompañados de sus distinguidas esposas, baja el umbroso frescor de sus árboles.
El maestro Victor Manuel Ramos Colliere, artista visual y ex cronista de la ciudad indica que el nombre completo de esa vialidad es José María Rodríguez, quien fuera un héroe de la Independencia de Zacatecas.

Ramos Colliere añadió que en torno de la figura del héroe independentista, Elías Amador tendió una serie de sombras y mitos que luego resultaron no ser del todo ciertos “todos los cuales comenzaron a ser esclarecidos posteriormente”.
“José María Rodríguez se encargó en su momento de generar una conspiración en los alrededores de la capital, para entregar la zona a las fuerzas de rebelión que estaban en su momento a cargo de Víctor Rosales”.

“El conspirador fue aprehendido el 3 de octubre de 1814 aunque luego se descubrió que falleció el 4 de noviembre de 1814, ejecutado finalmente y cuya cabeza fue exhibida para escarnio de los guerrilleros en una céntrica esquina de Guadalupe”.
Fue al correr del siglo XIX que en Zacatecas fue expedida una ley de reconocimiento a los héroes de ese periodo histórico además de que entre algunos de sus sobrevivientes se entregaron pensiones y a quienes estaban con vida se les rindieron homenajes y galardones.

“Uno de esos casos fue que a las hijas de José María Rodríguez se les concedió una pensión de por vida, momento a partir del cual se funda la calle José María Rodríguez, entre los años 1821 a 1845, como un homenaje al prócer”.
De hecho, añade el maestro Ramos Colliere, “esa fue la primer calle que en Guadalupe llevó el nombre de un personaje secular, porque todas las demás tenían hasta ese momento nombres de santos”.
Fue en 1845 que el Ayuntamiento pidió al entonces Congreso estatal que “Guadalupe se llamara Villa de Guadalupe de Rodríguez que en la Constitución de 1918 no se llamaba así sino nada más Guadalupe”, citó.

El entrevistado dijo que la avenida Rodríguez era en su momento la entrada y salida de la ciudad, donde desde entonces abundan los pinos piñoneros y pinos de limón, además de las jacarandas, características éstas últimas entre la quinta Belinda y Begonias. “Esas jacarandas las trajeron a Guadalupe migrantes japoneses durante la primera mitad del siglo XX”.

Una de las características de esa vialidad es que, en diversos momentos, las autoridades han arrasado con esos grandes árboles, aduciendo daños a las redes eléctricas y de abasto de agua sin reforestar la zona.
“Muchas de sus casonas del siglo XIX mantienen las construcciones en su estructura original, sin haber sido derruidas”, concluyó.