
Desde este lugar se pueden contemplar otros sitios que, por su belleza hablan por sí solos.
ZACATECAS.- Cualquier zacatecano que viva en el Centro Histórico sabe de sobra que la vista de la ciudad es hermosa y que ofrece a la vita unas postales dignas de enmarcar ya sea que se hagan a color o a blanco y negro.
El Centro Histórico de la ciudad y sus alrededores con su arquitectura tan particular, que nos remonta a la época de inicios del siglo 20, durante el Porfiriato, y algunas partes de la época colonial.
Si uno camina por el centro podrá sentir cierta nostalgia por esos tiempos lejanos que no vivió y es que se puede percibir una paz y una belleza que florece al momento de detenerse y contemplarlas.
Por ejemplo, si usted va por una calle como lo es la calle Aguascalientes, podrá encontrarse un balcón hecho de madera, con un estilo afrancesado.
Este estilo da cuenta de las diferentes expresiones arquitectónicas que hay en el estado y que unido con el resto de casas, las calles, los cerros de fondo y los nubarrones nos pintan una vista única.
Desde este lugar se pueden contemplar otros sitios que, por su belleza hablan por sí solos como es el mercado González Ortega y las torres de la Catedral Basílica labradas finamente de cantera rosa.
Una piedra que es emblema de la vetusta capital, ya que podrá encontrarla en casas, templos y caminos, dándole un aspecto elegante, amigable y con la distinción de ser obras de un tiempo lejano.
Los callejones y plazuelas no pueden faltar a la hora de combinar el romanticismo con la belleza del centro, sitios donde pueden encontrarse faroles de una herrería única por mencionar parte de la ornamentación.
Tal es el caso del callejón de La Aurora, que conecta la calle Guerrero con la Venustiano Carranza que también posee su lado bello; en este lugar también existe la plazuela que lleva el mismo nombre.
Este es un “rinconcito” ideal para relajarse o para hacer lectura.
Apenas unos pasos adelante se localiza la iglesia de San José de la Montaña que sobresale por su estilo barroco y junto a ella otro callejón elegante también con este mismo nombre.
Es así como el Centro Histórico ofrece una amplia variedad de construcciones que más que ser edificaciones que son una sinfonía de formas que deleitan las pupilas de quienes son contemplativos.