En una emotiva celebración religiosa el pequeño Santiago fue presentado a Dios en el templo de San José Obrero y agradeció por su cumpleaños. Sus padres, Nathaly Moo y Gerardo Dorado, muy contentos pidieron por la felicidad de su hijo. Familiares y amigos se unieron a la alegría de la familia Dorado Moo y externaron … Leer más
En una emotiva celebración religiosa el pequeño Santiago fue presentado a Dios en el templo de San José Obrero y agradeció por su cumpleaños.
Sus padres, Nathaly Moo y Gerardo Dorado, muy contentos pidieron por la felicidad de su hijo.
Familiares y amigos se unieron a la alegría de la familia Dorado Moo y externaron sus más sinceras felicitaciones.
El padrino, Daniel Venecia, se comprometió ante Dios y los padres de Santiago, a velar por su bienestar y siempre guiarlo por el camino de la rectitud y agradeció el honor de ser la persona elegida para este fin.
Más tarde, llegó el momento de la fiesta y al puro estilo del viejo oeste, el sheriff Santiago se encargó de contagiar a todos los presentes de su alegría e inocencia.
El alguacil invitó a todos sus amiguitos a divertirse a su lado.
El salón de fiestas fue transformado en un pueblo vaquero, en el que la imaginación fue el principal invitado.
Lazos, sogas, caballos, pacas de avena, alfafa y la decoración del lugar, transportaron a los invitados a otro lugar.
La dedicación de los padres para esta celebración fue clara, pues se pudo ver en cada detalle de la fiesta.
El pequeño Santiago no podía esperar el momento para abrir sus regalos y al hacerlo, fue el suceso más especial para el festejado.
Su asombro, felicidad y expresiones vivirán en la memoria de sus seres queridos.
La familia Dorado Moo, ofreció a sus invitados una rica birria acompañada de frijoles charros y arroz.
Por último agradecieron a todos los presentes por ser partícipes de un momento tan maravilloso en la vida de su hijo.
Imagen Zacatecas – Andrés Rivas