Anabel Orendaín del Muro y Jesús Naín López Corral no olvidarán aquellos días en los que los juguetes eran la alegría de su pequeña. El tiempo pasó y Andrea Itzel López Orendaín dejó a la niña atrás para convertirse en una bella mujer. Con ilusión y alegría, la joven cumplió uno de los sueños que anhelaba desde que era pequeña, celebrar sus 15 primaveras. Los … Leer más
Anabel Orendaín del Muro y Jesús Naín López Corral no olvidarán aquellos días en los que los juguetes eran la alegría de su pequeña.
El tiempo pasó y Andrea Itzel López Orendaín dejó a la niña atrás para convertirse en una bella mujer.
Con ilusión y alegría, la joven cumplió uno de los sueños que anhelaba desde que era pequeña, celebrar sus 15 primaveras.
Los López Orendaín organizaron una fiesta, para festejar una de las etapas más importantes en la vida de su hija.
Antes de la celebración, Andrea acudió al templo del Sagrado Corazón, donde los invitados la esperaban ansiosos, para ver como ella hacía su sueño realidad.
La grácil doncella ingresó al templo ataviada con un hermoso vestido color rosa pastel, que la hizo lucir primorosa.
El sacerdote encargado de oficiar la misa, pidió a los padres de la quinceañera su apoyo para que la dulce joven siga el camino de Dios.
Al salir del templo, la quinceañera recibió abrazos por parte de sus invitados y bendiciones de sus padres.
En la misa, estuvieron presentes los padrinos de Andrea, Neftalí Orendaín del Muro y Laura Elena Mesa Casas, quienes la llenaron de afecto y ternura.
Los asistentes se reunieron en la terraza del salón Real de Ángeles, donde gozaron de una elegante recepción.
Los comensales degustaron un amplio menú bufet.
Al término de los alimentos, Andrea bailó la primer pieza de la noche junto a su padre.
Enseguida, Jesús le cedió la mano de su hija a Neftalí, quien siguió los pasos de la hermosa señorita.
Los espectadores contemplaron el afecto que se mostró entre padre e hija y reflexionaron sobre la rapidez con la que pasaron los años.
Luego, la cumpleañera presentó el vals tradicional junto a sus chambelanes.
Con una divertida coreografía, la cumpleañera sorprendió a los presentes, cuando mostró sus sorprendentes pasos en la pista.
Finalmente, familiares y amigos alzaron las copas y brindaron por la alegría y felicidad de la quinceañera.
Imagen Zacatecas – Andrés Rivas