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Festejan la tradicional corrida del 16 de septiembre

Festejan la tradicional corrida del 16 de septiembre

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   |  17 septiembre, 2019

Toros Fenaza 2019

Diego Silveti lidió con Abuelo, un toro de más de 500 kilos. Foto: Ángel Thiago.

ZACATECAS.- Se celebró la corrida de la independencia, así llamada en la publicidad, y que ha registrado poco menos de tres cuartos de entrada en un ambiente soleado y caluroso. Toros de Pozo Hondo, muy terciado y curiosos de presentación, ya que mientras algunos han sido bien presentados, otros han sido de plano novillos descarados, aunque ya sabemos que Manuel Comparsa así se las gasta aprobando estos pequeñajos. De buen estilo, aunque manseando y rezongando algunos al embestir.

Abrió el festejo Joselito Adame, divinamente ataviado de coral y oro para enfrentar a Vikingo no. 9 y de anunciados 556 kilos, al que ha lanceado con cadencia y suavidad, recreándose en la Verónica. Con la muleta, faena netamente derechista ante un ambiente prefabricado, con las peñas aplaudiendo hasta los frustrados pases por la Mansedumbre que al final de la faena denotó el escandinavo de Pozo Hondo. El cencerro del villamelón de sol numerado no dejo de sonar, le tocaron la pelea de gallos, en fin, todo preparadito, pero como no hay mala obra que suceda bien, que lo pincha y que todos nos salvamos de la primera intentona de hacerlo triunfar a como diera lugar, como si este gran torero necesitara de ello. Palmas, y ante una burrada monumental del biombo, se le concede arrastre lento a un animal que acabó rajándose y refugiándose en tablas. Tache para Comparsa y sus jarrones.

Toros Fenaza 2019
Joselito Adame cortó dos orejas en la Manumental Zacatecas. Foto: Ángel Thiago.

Pero en su segundo se armó el cochupo. Ochentón no. 29 y de 481 kilogramos. En los lomos, un chiquito cornalón al que saluda de hinojos, le instrumenta zapopinas, y ya con la muleta, faena por nota, templando las rezongonas embestidas del pequeñín, e inteligente pone la muleta atrás, y le arma la faena, que siendo claros, ante la falta de emotividad del burel, no fue demasiado celebrada, aunque como ya dijimos, la villamelonada de las peñas intentaron otra vez encender una llama que no prendió. Sin embargo, ante una inteligente tanda de derechazos y la marcha de Zacatecas, y como tumbara de un espadazo al chiquito, el Juez Manuel Comparsa manipula a la petición no mayoritaria sacando de inmediato un pañuelo para que le pidan la segunda oreja y pum! Que la concede. Lo que no calcularon fue que los que no pedimos la segunda éramos más, y fue abucheada sonoramente.

Diego Silveti de blanco y plata, ha pasado intrascendentemente por la Monumental. Trasteos sin fondo ni contenido. Arrimones esporádicos en algún quite por gaoneras y en unas bernardinas a su segundo, medio prendieron en el corazón del respetable, deseoso de divertirse. De plano Silveti no justificó su inclusión en el serial taurino. Mejorcito si ahí estuviera un zacatecano, y que ese zacatecano fuese Antonio Romero. De media estocada finiquitó a Abuelo y de dos pinchazos y estocada a Ojos tristes, Tan chiquitos y tan monitos que ni del número ni del peso, truqueado seguramente, nos hacemos nota.

Sergio Flores, de paja y azabache, enfrentó a Arquitecto número 59 y de 492 kilos, chiquito, de peluche, sin trapío, al que le hizo una gran faena, con todo su arte, temple, tempo, lo que usted quiera. Pero se lo ha hecho a un novillo descarado, y así, señores, por mucho que se haga, no vale. Lo mató bien y le cortó una oreja. No sé si le valga de mucho.

Toros Fenaza 2019
Sergio Flores vistió de colores paja y azabache. Foto: Ángel Thiago.

Con su segundo, Barreño, de 531 kilos y número 36, ha pasado un inicio desconcertante, con una pésima Lidia por parte de la cuadrilla. Con al muleta ha ido in crescendo tanda a tanda, aunque la renuencia del toro (mejor presentado que sus hermanos) ha adolecido de la falta de emotividad en la embestida de este último, y hemos visto a un diestro insistente, perseverante, que ha extraído a cuentagotas los muletazos y de entre ellos algunos con el sello de la casa, que lo es el arte. Ha ido disminuyendo la intensidad de la faena, y con las fallas con el acero se diluye la posibilidad de salir juntos Adame por la puerta falsa, perdón por una puerta grande falsa.

Nuevamente el biombo ha pegado su consabido petardo, otorgando premios indebidos, autorizando novillos en vez de toros, poniendo sus cambios de tercio españolaos, anunciado que se comerán vivos a los vendedores y éstos mandándolos al carajo (por supuesto en cochupo con la empresa), en fin han vuelto a hacer el ridículo, y con el reconocimiento entregado a Ulises Mejía Haro de parte de la empresa, comprendemos que a través de éste medio, la empresa ya es parte del inmenso petardo que sigue siendo esté serial taurino 2019.

Salud.

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