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24 de enero

24 de enero

Presbítero Gustavo Pineda recuerda el bautismo de Jesús

Actualmente los católicos son bautizados como hijos de Dios.
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Presbítero Gustavo Pineda. | Foto: Rafael de Santiago.

ZACATECAS.- Un niño recién nacido es la esperanza más grande, como fue el nacimiento de Jesús, como rey poderoso que domina todas las cosas, y que creció con estatura y gracia ante los hombres, indicó en su sermón de la eucaristía dominical de la Catedral Basilical, en presbítero Gustavo Pineda.

“Se ha dejado sentir el miedo que invade a los hombres, ante la enfermedad y una violencia asesina desbordada, todo esto nos llena de incertidumbre, de temor, y es aquí donde el bautizado o nuevo cristiano, debe vivir su identidad trabajando por el respeto a dignidad y derechos de cada uno.”

Entre ellos el dar testimonio de su fe a través de sus buenas obras, hacer el bien y trabajar por valores como el respeto a la dignidad, a los derechos de cada persona, respeto al amor, respeto a la vida, a la justicia, a la libertad, a la verdad y a la solidaridad, conciencia y a la fe integra; ya que no se debe condicionar o coaccionar a alguien.

Recordó que está por iniciar el tiempo ordinario en el que se recuerda el bautismo de Jesús, quien decide bautizarse a pesar de no tener de que arrepentirse, y ni presentarse puro como otras personas; y se dejó bautizar para purificar el agua y cargar sobre si los pecados de los demás.

Subrayó que Jesús dejó el bautismo en la iglesia y actualmente los católicos son bautizados como hijos de Dios, perder el pecado original, y morir ante el mundo y el pecado encontrando una vida nueva en Dios.

Y estar unido a cristo de esta manera, nos indica una forma de vida justa, sobria, y fiel a Dios, lo cual para muchos es difícil, pero el llamado a vivir el bautismo es hacer el bien, a pesar de lo problemas políticos, de pobreza, sociales, económicos, e incluso eclesiásticos.

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