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24 de septiembre

24 de septiembre

Devuelta a las aulas

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Jaime Santoyo Castro.

El inminente regreso a clases presenciales ha creado diversas reacciones: por un lado la alegría del alumnado por volver a las aulas y celebrar el reencuentro con sus amigos, compañeros y maestros. Por otro lado, en los padres de los escolares no deja de ser un aliciente que les permitirá reincorporarse a las actividades productivas y  laborales con la tranquilidad de que sus hijos están en la escuela. Los concesionarios de transporte público expresan su satisfacción porque reactivarán el movimiento de sus unidades y lo mismo en las papelerías y negocios;  los vendedores de dulces, nieve, papitas, tortas, tacos, frutas, etc., muestran júbilo regresan las ventas y el ingreso. En suma, se reactivará la economía y la algarabía regresará a las aulas y a las calles, pero también subsiste una gran preocupación en los padres de familia porque no se ha erradicado el peligro de contagio y los menores no han sido vacunados, y aún cuando son menos susceptibles de enfermarse que los mayores, ello no los hace inmunes del todo y el riesgo estará latente.

Esta circunstancia ha puesto entre la espada y la pared a los padres; pues no saben  si permitir que sus hijos vayan a la escuela o que sigan confinados en sus casas, pues nadie puede asegurar que no haya riesgo. Lo único que puede hacer que regrese de manera definitiva la confianza de la sociedad es la aplicación de la vacuna al total de la población, pues son precisamente los menores de 18 años los que aún no han sido inoculados. Mientras tanto el dilema sigue. ¿Van o no nuestros niños a las escuelas?

Recientemente en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión se hizo un exhorto al presidente López Obrador para que se realicen las acciones necesarias a través de la Secretaría de Hacienda, Salud y Relaciones Exteriores para la compra y abastecimiento de vacunas contra el Covid-19 para adolescentes de entre 12 y 18 años de edad, fundándose precisamente en que la ausencia de vacunación en niños y adolescentes y la variante Delta son dos factores que pueden provocar la aceleración en el aumento de casos de Covid en menores.

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