Día del Maestro: después de 105 años prevalece la injusticia

Primaria: Romeo Cabrera (5º año), Marcelino Torreblanca (6º año). Secundaria y preparatoria: Francisco Balderas Hernández (matemáticas), Fernando Cataño (música), Raúl Chávez Cerda (anatomía), Juan Luis Cifuentes (biología), Rafael Cornejo (taller), Víctor Manuel Figueroa (historia de México, lógica), Mateo Gutiérrez Esquivel (civismo), Agustín Gutiérrez Flores (francés, literatura mexicana), Rafael Haller (ética), Fernando Heredia (física), Federico Hess … Leer más

Eduardo Ruiz-Healy.

Primaria: Romeo Cabrera (5º año), Marcelino Torreblanca (6º año).

Secundaria y preparatoria: Francisco Balderas Hernández (matemáticas), Fernando Cataño (música), Raúl Chávez Cerda (anatomía), Juan Luis Cifuentes (biología), Rafael Cornejo (taller), Víctor Manuel Figueroa (historia de México, lógica), Mateo Gutiérrez Esquivel (civismo), Agustín Gutiérrez Flores (francés, literatura mexicana), Rafael Haller (ética), Fernando Heredia (física), Federico Hess (historia universal), Miguel Real Mier (química), Alberto Orozco (lengua española).

Licenciatura y maestría: Pablo Aveleyra (economía), Frederick Beier (logística), Richard Cardozo (administración estratégica), Bruce Erickson (investigación de operaciones), Donald Harper (logística), Horacio López Suárez (literatura española), Paul Oberg (música), Melvin Pine (administración), Gustavo Romero Kolbeck (economía), William Rudelius (mercadotecnia), Richard Sauter (derecho), Allen Solem (psicología), Arturo Souto (literatura española).

No son todos, pero sí son los maestros que más me apoyaron durante mis años escolares, los que más influyeron en mi o los que mejor supieron compartir sus conocimientos conmigo. Ellos siempre están en mi memoria y siempre los recuerdo con cariño y gratitud por haberme ayudado a lograr ser lo que hoy soy.

Claro que tuve muchos más, pero o los he olvidado por completo o, si los recuerdo, no es con gratitud ni cariño porque la verdad sea dicha, algunos de ellos no sabían cómo ser buenos maestros y otros no querían o podían serlo.

Ayer fue el Día del maestro, instituido por el Congreso en 1917 por iniciativa presentada el 27 de septiembre de ese año por los diputados Benito Ramírez y Enrique Viesca Lobatón.

En la Gaceta de la Universidad del 14 de mayo de 2021, se transcribe lo que escribió el investigador Alejandro Canales Sánchez en un artículo publicado por el Seminario de Educación Superior (SES) de la UNAM: “ Al presentar el proyecto al pleno de la Cámara, llamaron la atención sobre la injusticia prevaleciente con los profesores y la importancia de honrar y dignificar su labor. En consecuencia, propusieron una ley de dos artículos: el primero para declarar el 15 de mayo día del maestro y el segundo para que ‘los padres o tutores encargados de los niños, los enviarán en ese día a la casa de sus maestros, para saludarles, rindiendo el homenaje de su gratitud… El dictamen quedó en los siguientes términos: ‘Se declara día del maestro el 15 de mayo, debiendo suspenderse en esa fecha las labores escolares’… En todas las escuelas se organizarán ese mismo día, festividades culturales, que pongan de relieve la importancia y nobleza del papel social del maestro’. Esto es, no hay actividades escolares pero las escuelas sí deben permanecer abiertas para honrar al maestro, así lo aprobaron los diputados”.

Así, el 15 de mayo de 1918 se celebró por primera vez el Día del Maestro.

A 115 años de que los diputados Ramírez y Viesca se refirieran a “la injusticia prevaleciente con los profesores” dicha injusticia prevalece, porque mayoría de los maestros mexicanos están mal capacitados, mal motivados y pagados y, lo peor e imperdonable, muchas veces son utilizados por nuestros gobernantes con fines políticos que distan de ser educativos.